Superávit récord y dólar tranquilo: el dato que explica la calma cambiaria
¿Sabías que el superávit comercial de mayo superó los 3.500 millones? Pero no todo es color de rosa: las importaciones productivas siguen cayendo y la industria no repunta. Conocé los detalles que explican la calma del dólar y lo que se viene.
El superávit comercial de mayo alcanzó los 3.504 millones de dólares, un salto de 2.897 millones respecto a 2025 que marca un antes y un después en las cuentas externas. Las exportaciones treparon a 9.537 millones mientras las importaciones cayeron a 6.033 millones, dejando un acumulado de 11.783 millones en cinco meses.
¿Qué hay detrás de los números?
Las ventas al exterior crecieron 34,4% interanual en mayo, impulsadas tanto por precios (13,9%) como por volúmenes (18,1%). Que las cantidades hayan aportado más que los precios es una señal de fortaleza genuina: el país está vendiendo más, no solo cobrando más caro.
El rubro estrella fue combustibles y energía, con un incremento del 167,1% interanual. Los volúmenes subieron 78,5% y los precios 49,9%, alentados por el conflicto en Medio Oriente. Este sector explicó el 45% del aumento total de exportaciones. Por primera vez en mucho tiempo, el petróleo crudo superó a los cereales como principal subrubro exportador: 1.172 millones vs. 1.162 millones.
La otra cara: importaciones en caída libre
Las importaciones cayeron 7% interanual, con una contracción de volúmenes del 13,6%. Todos los insumos productivos retrocedieron: combustibles y lubricantes (-38,8%), piezas para bienes de capital (-31,1%), bienes de capital (-13,7%) y bienes intermedios (-3,1%). Solo la energía escapó de la tendencia, pero por un cambio estructural.
Esta caída refleja una economía que no logra un crecimiento sostenido. La industria, que demanda el 55% de las importaciones, sigue en recesión: cae 2,3% en 2026 y ya había cerrado 2025 un 9,9% abajo de 2022. La debilidad importadora no es solo una buena noticia para el saldo comercial; es el síntoma de un sector productivo deprimido.
Oxígeno para el dólar, pero con nubes en el horizonte
El superávit proyectado para 2026 es de 23.000 millones de dólares, un 3,3% del PBI. Eso, sumado a la emisión de obligaciones negociables y préstamos en dólares, explica la calma cambiaria. Sin embargo, la demanda privada de atesoramiento ronda los 1.700 millones mensuales y subió a 2.200 millones en abril, con tendencia a acelerarse por las elecciones.
El plano internacional: petróleo más barato y Fed cautelosa
En Ginebra, Estados Unidos e Irán firmaron un memorando que pone fin a hostilidades, aunque la incertidumbre persiste. El barril de Brent cayó 8% a 81 dólares. La Reserva Federal mantuvo la tasa en 3,50%-3,75%, pero revisó al alza la inflación (PCE a 3,6%) y recortó el crecimiento a 2,2%. El mercado descuenta una suba de tasas en octubre y otra a comienzos de 2027.
MSCI mantuvo a Argentina como mercado standalone, sin cambios en su evaluación, señalando restricciones de capital y cambiarias.
Deuda y mercado cambiario
El Tesoro canjeó un bono atado al dólar con adhesión del 57,8% (2.805 millones de dólares), descomprimiendo vencimientos de junio. El dólar mayorista subió 2,1% en la semana y el BCRA compró 233 millones de dólares, acumulando 1.106 millones en el mes.
El cuadro general muestra una economía que se sostiene en un sector externo robusto, mientras la actividad interna y la industria siguen sin despegar. La pregunta es cuándo ese vigor exportador se contagiará al resto del entramado productivo.