Subtes: el gremio define si para y la sombra de las detenciones que Macri reivindicó
Reclaman por liquidaciones mal hechas y descuentos que consideran indebidos desde hace meses, y nadie les da una respuesta. Ahora el gremio define si para el servicio, en medio de un conflicto que ya tuvo detenciones.
La Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSYP-Metrodelegados) advirtió que sigue "en estado de alerta por reiteradas malas liquidaciones de haberes y descuentos indebidos a trabajadoras y trabajadores desde hace meses" y anticipó que en las próximas horas resolverá nuevas medidas de fuerza, entre ellas la posibilidad de un paro.
La definición llega en un clima ya caliente por el conflicto que el gremio mantiene con el Gobierno de la Ciudad y que tuvo su capítulo más tenso a mediados del mes pasado, con dirigentes detenidos y un reclamo salarial que sigue sin respuesta.
El antecedente que complica todo
Semanas atrás, los delegados y dirigentes del subte fueron detenidos sin una orden judicial ni una causa previa que respaldara el procedimiento. La medida fue reivindicada como propia por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, aunque en la práctica la resolvió una funcionaria de rango menor.
Según trascendió, una delegación policial le informó a un trabajador de la línea que esa funcionaria había ordenado de manera oral trasladar al responsable del levantamiento de molinetes de la línea B durante una hora, pese a que no existía ningún expediente relacionado con el hecho.
Así arrancó el episodio
Todo comenzó en la mañana del martes 20 de octubre, cuando la conducción de Agtsyp resolvió un levantamiento de molinetes por una hora en la línea B. La protesta respondía a una serie de medidas disciplinarias y a un aparente hostigamiento que un jerárquico recién incorporado había aplicado sobre el personal en los días previos.
La intervención policial no se produjo durante la medida, sino después de las 8, cuando ya había terminado. La delegación policial, a las órdenes de la auxiliar fiscal, se presentó en la estación Juan Manuel de Rosas para exigir la identificación del responsable de la protesta.
Los uniformados no lograron aprehender a un delegado al que habían consultado en un primer momento y mantuvieron un cruce de palabras con Heredia y Dellecarbonara. Recién entonces decidieron llevárselos detenidos a disposición de Plá.
Después hicieron lo mismo con Segovia, que permaneció una hora esposado dentro de un patrullero, y con un trabajador aeronáutico que había llegado a la estación Rosas para protestar por las otras detenciones.
La confusión sobre quién dio la orden
En las primeras horas se creyó que la orden había salido de la fiscal Celsa Ramírez, conocida por los metrodelegados por sus sucesivas medidas contra los trabajadores y sus representantes. La funcionaria llegó a imputar como presuntos integrantes de una asociación ilícita a más de 180 representantes gremiales, es decir, al grueso de Agtsyp.
Con el correr de las horas, sin embargo, quedó claro que la orden había sido de Plá, auxiliar de la fiscal Mariana De Minicis.
El posteo de Macri que generó polémica
A las 11.31 de ese 20 de octubre, cuando el sindicato ya había decretado un paro en todas las líneas hasta la liberación de los dirigentes, Macri publicó en su cuenta de X: "Metrodelegados presos por parar el subte. En mi gestión, las cosas por su nombre: lo que la justicia ordena se cumple. No vamos a aceptar extorsiones mafiosas. El que bloquea un servicio esencial va preso. Sin vueltas. No voy a permitir que estos le jodan la vida a millones de personas para defender sus curros y encima se la lleven gratis".
El mensaje contiene varias inexactitudes. No hubo ningún bloqueo: solo un levantamiento de molinetes durante una hora y, más tarde, una huelga recién después de las detenciones. El perjuicio a los usuarios, además, derivó de la orden fiscal que contó con el visto bueno de Macri.
El propio jefe de Gobierno parece reconocer en su publicación que la orden de detención pasó por su órbita, cuando en teoría no tiene facultades para disponerla.