Subió solo al Ñuñorco y no volvió: su hija pide rastrear el chip del celular
Un docente jubilado subió solo al cerro Ñuñorco y no volvió. Su hija pide rastrear el chip de su celular, apagado desde el lunes, y denuncia que la burocracia frena a los voluntarios. El trámite podría demorar hasta tres días.
La búsqueda de Raúl Alfredo Moyano, el docente jubilado de 59 años que desapareció el lunes 12 de octubre en el cerro Ñuñorco, en El Mollar, sumó un nuevo pedido urgente: su hija Suyay Moyano reclamó que se rastree el chip de su teléfono celular, que sigue apagado, y que se refuerce el operativo con más recursos y personal capacitado.
En diálogo con Ana Pedraza y Gabriel Sanzano en La Tucumana de Mañana, por FM La Tucumana 95.9, la joven detalló cómo avanza la búsqueda y apuntó contra la burocracia que, según dijo, demora el despliegue de los voluntarios.
El celular, la única pista
El eje del pedido de Suyay es el teléfono de su padre, que permanece apagado. "La única esperanza que tenemos es la del chip", afirmó. Según explicó, la fiscalía debe comunicarse con la empresa operadora para rastrearlo, pero a la familia le informaron que el trámite puede demorar entre dos y tres días.
La joven viajó de urgencia desde Neuquén y se puso al frente de los reclamos frente a la comisaría de El Mollar. Allí advirtió que falta coordinación entre las fuerzas de seguridad y que el trámite para rastrear el teléfono es complejo. "Cada policía da una información diferente y no nos comunican las cosas con claridad a la familia, que es la que está más desesperada", sostuvo.
En la causa intervienen la Comisaría de El Mollar y la Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad e Integridad Física del Centro Judicial Monteros.
Quién es Raúl Moyano
Moyano tiene 59 años, es docente jubilado y vive en el sur del país. Había llegado a Tucumán a fines de septiembre para recordar el aniversario del fallecimiento de su madre y visitar a familiares.El lunes 12 de octubre viajó a El Mollar con sus hermanos y decidió subir solo hacia la cumbre del Ñuñorco. Es aficionado al senderismo y suele hacer ascensos en la Patagonia y el norte argentino, pero era la primera vez que encaraba este cerro.
Es robusto, mide 1,70 metros, tiene el cabello canoso y barba corta. Lleva tatuados un cóndor y el escudo de River Plate en los brazos. Vestía campera negra, pantalón verde tipo cargo, camiseta verde flúor y zapatillas grises, y llevaba una mochila negra con lentes y una bandera azul de alpinistas.
El último mensaje y la denuncia
Durante la caminata, Moyano compartió capturas del mapa de su aplicación de recorrido. Cerca de las 17 mandó su último mensaje de voz a la familia para avisar que comenzaba el descenso y coordinar el reencuentro.
"A las 5 de la tarde mi papá le mandó un audio a mi tía porque tenían que coordinar en buscarlo en la bajada para volver al pueblo. Estimaban que la bajada era de una o dos horas como mucho, pero se hizo la hora y no llegaba", relató Suyay.
Sin novedades, los familiares lo buscaron por la zona y hicieron la denuncia policial esa misma noche. Según la joven, hubo demoras: "Vinieron enseguida a hacer la denuncia a las 20:30 o 21 de la noche aproximadamente, pero los tuvieron hasta las 2 de la mañana para recién tomársela".
Voluntarios que esperan una orden
Suyay valoró el trabajo de la Policía Federal, de los Bomberos Voluntarios de El Mollar y Concepción y, en especial, de los baqueanos y vecinos de la zona. Pero denunció que hay limitaciones para salir a buscar y pidió al gobernador Osvaldo Jaldo, al ministro de Seguridad Eugenio Agüero Gamboa y a las autoridades municipales que den órdenes directas para habilitar el despliegue.
"Hay mucha gente voluntaria y vecinos de la zona que conocen los cerros mucho más que la policía y quieren salir a buscar, pero están limitados porque los jefes policiales dicen que tienen que recibir órdenes de arriba para autorizar la salida debido a las malas condiciones climáticas. Siento que están atados de pies y manos por la burocracia", afirmó.
Más tecnología y personal para la alta montaña
La joven también reclamó más tecnología y personal capacitado para enfrentar el clima adverso de la alta montaña. "Solicito que apuren a la policía, que manden herramientas como drones, helicópteros y personal capacitado que pueda quedarse en el cerro si es necesario", pidió. Y explicó la urgencia: "En la montaña una hora con buen tiempo vale oro porque enseguida te puede llover, despejarse o haber viento, y hay que optimizar el tiempo para la búsqueda".
Contó además que la familia, que se define como muy creyente, recurrió a asistencia espiritual. Según relató, una persona vidente le dijo que su padre tenía mucho frío por los días transcurridos y el clima del lugar, y que había que encontrarlo cuanto antes.
El pedido al fiscal
Al cierre de la entrevista, Suyay le pidió al fiscal de la causa, Ariel Zurita, que se presente en la comisaría y supervise personalmente las tareas de rastreo. "Me gustaría que el fiscal Ariel Zurita se haga presente en la comisaría y vea el trabajo que están haciendo, que no se base solo en las fotos que le manda la policía diciendo que vinieron los perros o la Federal, sino que constante en el terreno si las tareas se están haciendo bien o si se pueden ajustar para intensificar la búsqueda y encontrar a mi papá", concluyó.