Su voz se repite cada mañana en las peatonales: “Un plato de comida, por favor…” y lo que le pasó te dejará sin palabras

¿Sabes quién es ese hombre que cada mañana pide ayuda en las peatonales? Su historia te sorprenderá y te hará ver la ciudad de otra manera.

· 3 min de lectura
Su voz se repite cada mañana en las peatonales: “Un plato de comida, por favor…” y lo que le pasó te dejará sin palabras

Un hombre no vidente recorre las calles del centro desde las primeras horas del día, pidiendo ayuda para poder comer, tras un accidente que cambió su vida para siempre. Su historia revela una lucha diaria que contrasta con el bullicio comercial que lo rodea.

Antes de que el movimiento comercial despierte por completo, su bastón golpeando el suelo marca el ritmo de una rutina que comienza cerca del amanecer. Ese sonido anticipa su presencia, del mismo modo que su pedido, insistente y urgente, interpela a quienes pasan todavía somnolientos.

La frase “Un plato de comida, por favor… se lo suplico, estoy con hambre” se repite una y otra vez, como un eco persistente en las primeras horas del día. Pertenece a Dante Omar Barrera, un hombre no vidente que cada mañana recorre las peatonales en busca de ayuda.

¿Qué le pasó a Dante?

La historia de Dante cambió drásticamente tras un accidente. “Quedé así desde que tuve un accidente en la moto de mi primo. Me llevaba a hacer unos papeles en Rentas. Hemos patinado y el motor de la moto me quemó los ojos. Solo me quedó la retina de uno y el otro lo perdí por completo”, relata.

Con la ayuda de su bastón, baja en la avenida Avellaneda. Toma el 4 o el 8 para llegar a la esquina de 25 de Mayo y Córdoba. Allí comienza su recorrido.

¿Cómo es su rutina diaria?

Vive en Villa 9 de Julio y sale de su casa todos los días a las 6 de la mañana. Toma un colectivo y luego otro hasta llegar al microcentro. A las 6:30 ya está en la calle. Su recorrido suele comenzar en la esquina de 25 de Mayo y Córdoba, y continúa por distintos puntos donde se concentran largas filas de personas, especialmente frente a entidades financieras.

Mientras algunos esperan acceder a un crédito o realizar trámites, él pide una ayuda mínima para poder comer. A veces recibe dinero: billetes que no puede identificar por sí mismo y que necesita que otros le describan. En medio del movimiento creciente, consulta con quienes lo rodean para saber cuánto le han dado y poder organizar lo poco que junta.

¿Qué necesita y cómo lo encuentra?

El contraste es inevitable. A su alrededor, los negocios comienzan a abrir, las vidrieras se iluminan y la ciudad se activa. Sin embargo, entre ese escenario dinámico, su figura permanece al margen, dependiendo de la solidaridad ajena.

Dante Omar Barrera no tiene teléfono ni otra vía de contacto. Su presencia es constante y previsible: está cada mañana en las peatonales tucumanas. Algunos lo ven, otros simplemente pasan de largo. Pero su voz, repetida como un mantra, sigue ahí, recordando una realidad que convive con la rutina diaria del centro.

Más para leer

Prohíben un juguete infantil por químicos tóxicos: cuál es y por qué es peligroso
Sociedad
147° aniversario de Roca: el clima que acompañará la gran celebración
Sociedad
Paclín impulsa una sede propia para el Festival del Pimiento
Sociedad
Más de 50 auxiliares de Tigre se capacitaron en alimentación escolar y recibieron su carnet
Sociedad
Lola Mora, la visionaria que apostó al petróleo del norte argentino
Sociedad
Superan los 12 kilómetros de asfalto nuevo en la ruta hacia Rosario de la Frontera
Sociedad