Su pareja quedó detenida y los cuatro hijos de Karen dormían en la casa: qué encontró uno de los nenes al despertar
Karen Romina García tenía 33 años y cuatro hijos. Vecinos del barrio Villa del Carmen aseguran que vivía bajo el control de su pareja, que ahora está detenido. ¿Qué encontró uno de sus hijos al despertar?
Karen Romina García, de 33 años, fue asesinada este lunes por la mañana en su vivienda del barrio Villa del Carmen, en la zona oeste de la capital santiagueña. Su pareja, Rubén Carrizo, de 39 años, quedó detenido por el hecho.
El femicidio ocurrió alrededor de las 6:30, cuando los cuatro hijos de la pareja —de 8, 5, 3 y 1 año— todavía estaban en la casa. Según el relato de una tía de la víctima, uno de los más chicos se despertó y encontró a su madre tendida en el piso. Intentó levantarla y ponerla sobre la cama, y después avisó a los familiares de Karen, que viven en la casa de al lado y fueron quienes llamaron a la Policía.
Las primeras averiguaciones apuntan a que la mujer habría muerto por asfixia, aunque las circunstancias exactas del fallecimiento deberán establecerse con las pericias correspondientes.
Qué se sabe de la relación y de la detención
Karen y Carrizo llevaban unos 13 años de relación y convivían con sus cuatro hijos. De acuerdo con los datos recabados, después del hecho el hombre salió de la vivienda y se fue a la casa de su madre, en el barrio La Católica. Más tarde, un primo lo acompañó hasta la Comisaría Comunitaria N.º 3, donde quedó a disposición de la Justicia.
La fiscal de Género e Intrafamiliar de turno, Lucía González Farías, interviene en la causa y dispuso la participación del Departamento de Homicidios y Delitos Complejos, que trabaja junto con efectivos policiales para reconstruir lo sucedido y reunir elementos de prueba.
Los testimonios de vecinos y familiares
Tras conocerse el crimen, vecinos y familiares empezaron a relatar situaciones que, según sus testimonios, mostraban una relación marcada por los celos y el presunto maltrato. Algunos residentes del barrio aseguraron que Karen salía poco de su casa y que su pareja habría sido celosa y violenta. La tía de la víctima también manifestó que los niños habrían presenciado y escuchado episodios de maltrato entre sus padres. Estas versiones deberán ser corroboradas en el marco de la investigación.
Residentes de la zona contaron que la pareja llevaba años viviendo en el sector y que Karen mantenía poco contacto con otras personas. Según sus testimonios, el hombre era celoso y habría ejercido un control constante sobre ella.
"Era una chica muy indefensa", expresó una vecina, quien aseguró que en distintas oportunidades se había comentado que Carrizo la golpeaba y la obligaba a permanecer dentro de la vivienda. Otras vecinas reconocieron que no tenían una relación cercana con la pareja, aunque afirmaron que en el barrio se conocían versiones sobre presuntos episodios de maltrato.
La familia de Karen también aportó su testimonio. Una tía manifestó que los niños habrían escuchado y presenciado situaciones de violencia entre sus padres. Los familiares viven en una casa lindante y fueron quienes dieron aviso a la Policía después de conocer lo ocurrido durante la mañana del lunes.
Por el momento, no se informó oficialmente si existían denuncias previas contra el acusado ni si la víctima contaba con medidas de protección. Estos aspectos serán relevantes para reconstruir los antecedentes de la relación y determinar si hubo señales de violencia que puedan incorporarse a la causa.
Cuatro niños quedaron en una situación de vulnerabilidad
El femicidio de Karen Romina García dejó a cuatro niños pequeños atravesados por una tragedia familiar. Sus hijos tienen 8, 5, 3 y 1 año. Según contó una tía de la víctima, uno de los pequeños se despertó y encontró a su madre tendida en el piso. Después habría intentado levantarla y colocarla sobre la cama, hasta que dio aviso a los familiares que viven en la casa lindante.
La familiar también manifestó que los niños habrían escuchado y presenciado situaciones de maltrato entre sus padres. Estas circunstancias deberán ser evaluadas en el marco de la investigación judicial.
La familia de Karen reside junto a la vivienda donde ocurrió el crimen y fue la que alertó a la Policía. Por el hecho permanece detenido Rubén Carrizo, de 39 años, pareja de la víctima y padre de los cuatro pequeños.
El caso vuelve a poner en evidencia las consecuencias que la violencia de género puede tener sobre los hijos que conviven en un entorno de maltrato. Además de la pérdida de su madre, los niños deberán afrontar una nueva realidad familiar mientras avanza la causa judicial.

