Su abogado dejó pasar los plazos y el juicio se cayó: ahora deberá indemnizarlo
Contrató a un abogado para pelear una indemnización y terminó sin juicio y sin respuesta: dejó pasar los plazos y el expediente se cayó. La Justicia neuquina acaba de resolver quién paga ese costo.
Un abogado neuquino fue condenado a indemnizar a un ex cliente por haber dejado vencer los plazos de un juicio que le había encargado. La Justicia consideró acreditada la negligencia profesional y reconoció que el hombre perdió la chance de que un juez resolviera su reclamo.
El fallo de primera instancia lo firmó el juez Marcos Recupero. Después, la Sala B de la Cámara de Apelaciones 2, con Juan Manuel Menestrina y Nancy Noemí Vielma, revisó el caso: ajustó el monto del daño moral y los intereses, pero dejó firme la responsabilidad del profesional.
Qué había pasado con el primer expediente
El cliente había contratado al letrado para que lo representara en un pedido de indemnización por una incapacidad. En ese expediente, la falta de actividad durante más de seis meses hizo que se declarara la caducidad de la instancia. Es decir, el proceso se cayó por inacción.
El abogado intentó recomenzar la acción, pero para ese entonces el plazo para reclamar ya había vencido. El segundo intento terminó con una declaración de prescripción y así se cerró cualquier posibilidad de que el planteo llegara a un juez.
El deber de informar que no se cumplió
Recupero señaló que no se probó ninguna circunstancia que justificara la inactividad ni que explicara por qué se inició el segundo caso cuando la acción ya estaba prescripta. También puso el foco en el deber de información: ante el riesgo de que el nuevo juicio fuera rechazado por el vencimiento del plazo, el profesional tendría que haber advertido a su cliente.
Para la Cámara, el perjuicio no se limitó a la eventual indemnización que se perdió. Lo central fue que el cliente quedó sin la posibilidad de que la Justicia decidiera si tenía razón o no en su reclamo original. El tribunal tuvo por acreditados la “angustia, molestia, incertidumbre y agotamiento” que esa situación le provocó.