Stefanía Sosa: el conductor quedó libre, pero la familia aceptó y explicó por qué
La familia de Stefanía Sosa aceptó que el conductor imputado por el choque fatal quede en libertad con restricciones. Lejos de ser una derrota, la querella explicó que busca una condena de prisión efectiva, y reveló por qué la domiciliaria les parecía un beneficio.
El abogado querellante Claudio Berón confirmó a Elonce que Miguel Núñez, imputado por el choque fatal en el que murió Stefanía Sosa, quedó en libertad ambulatoria con restricciones. La decisión del juez de Garantías Jorge Sueldo contó con el visto bueno de la Fiscalía y de la querella, que representa a la familia de la joven fallecida.
La medida generó sorpresa, pero la familia la avaló. Berón explicó que la estrategia apunta a que una eventual condena de prisión se cumpla íntegramente en una unidad penal.
Por qué la querella pidió que lo liberaran
Núñez había estado 40 días en prisión preventiva en la Unidad Penal Nº 1 de Paraná. Luego, desde el 11 de septiembre, cumplió 35 días de arresto domiciliario. Al vencer ese plazo, se realizó una audiencia en la que la fiscal Valeria Vílchez y el querellante acordaron que el imputado continuara el proceso en libertad, con medidas de restricción.
Berón reveló que fue la familia la que solicitó dejar sin efecto el arresto domiciliario. “Una vez que asumí la querella, hablé con la familia y nos pareció correcto solicitar que se levantara la prisión domiciliaria, porque entendíamos que era un beneficio y no queríamos que continuara con él”, declaró en el programa GPS de Elonce.
El letrado sostuvo que la domiciliaria era un privilegio que no deseaban mantener mientras avanza la investigación. “Consideramos que vamos a llegar a un juicio y que la pena será de cumplimiento efectivo. Queremos que se cumpla íntegramente en una unidad penal. Por eso solicitamos que se levantara la domiciliaria”, afirmó.
La libertad ambulatoria no implica el cierre de la causa. Berón aseguró que la querella seguirá trabajando con la Fiscalía para reunir pruebas y pedir la elevación a juicio.
La investigación y la calificación legal
El expediente se encuentra en la etapa penal preparatoria. La calificación provisoria es homicidio culposo agravado y lesiones graves culposas agravadas, aunque podría modificarse cuando concluya la incorporación de pruebas.
“Estamos en la investigación penal preparatoria, que consiste en recabar toda la prueba para que, cuando consideremos agotada esa etapa, la Fiscalía y la querella puedan solicitar la remisión a juicio. En función de esa evidencia también se determinará la calificación legal”, detalló Berón.
El abogado insistió en que la familia pretende un debate oral y, si se acredita la responsabilidad penal del conductor, una sanción de cumplimiento efectivo. “Estamos trabajando para que esta causa sea elevada a juicio y buscaremos una pena de cumplimiento efectivo en una unidad penal”, remarcó.
Exceso de velocidad y alcohol
Uno de los pilares de la investigación es la pericia accidentológica. Según los resultados preliminares, la Toyota SW4 que conducía Núñez circulaba a unos 140 kilómetros por hora cuando impactó contra el vehículo de la familia Sosa. Además, el análisis de alcoholemia arrojó 1,80 gramos de alcohol por litro de sangre.
También se evaluó el estado del semáforo en la intersección. “Se comprobó, por lo menos en esta primera instancia, el exceso de velocidad, la presencia de alcohol en sangre y que el semáforo estaba en rojo. Creo que fue un actuar muy imprudente que ocasionó un grave daño”, expresó Berón.
El letrado destacó la magnitud del impacto. “Al ver cómo quedaron los vehículos, uno se da cuenta de cuál fue el impacto. Vamos a tratar de que se haga justicia por este hecho, que es lo que la familia nos solicitó”, manifestó.
Cómo fue el choque fatal
El siniestro ocurrió el sábado 1 de agosto de 2026, por la mañana, cuando Núñez circulaba de norte a sur por avenida Circunvalación al mando de una Toyota SW4. Al llegar a la intersección con calle Churruarín, embistió desde atrás a una Renault Express que estaba detenida ante el semáforo.
En el utilitario viajaban Gustavo Sosa, de 61 años; su esposa, Carolina Gavilán, de 52; y la hija de ambos, Stefanía María Fernanda Sosa, de 35. La violencia del impacto provocó la muerte de Stefanía en el lugar, mientras que sus padres sufrieron lesiones.
Carolina Gavilán presentó heridas de extrema gravedad que requirieron internación prolongada y varias intervenciones médicas. La familia había salido de su vivienda minutos antes del choque. Carolina y Stefanía se dirigían a cumplir su jornada laboral en el hogar de adultos mayores San Vicente de Paúl.
Según la reconstrucción inicial, la Renault Express estaba detenida esperando la habilitación del semáforo cuando recibió el impacto desde atrás. “Esa es la mecánica del hecho. Estaban esperando que el semáforo les permitiera avanzar y fueron impactados desde atrás por el vehículo que manejaba esta persona. Ahí se produjo el desenlace fatal”, señaló Berón.
La salud de Carolina Gavilán
La madre de Stefanía continúa internada y en rehabilitación por las graves lesiones sufridas. Berón confirmó que fue sometida a distintas intervenciones, incluida una la semana previa a la entrevista. Aunque evoluciona, el proceso es lento y complejo.
“Está internada, en rehabilitación. Los daños que sufrió son muy severos y la recuperación es muy lenta. Va evolucionando, pero tuvo una intervención la semana anterior y todo lleva tiempo”, explicó.
El abogado evitó dar detalles médicos por respeto a la privacidad familiar, pero señaló que la evolución de Carolina debe considerarse en la investigación para determinar el alcance de las lesiones. “Es un daño que tenemos que evaluar. Esperamos que continúe evolucionando favorablemente, pero también es algo que debemos tener en cuenta cuando solicitemos la elevación a juicio”, sostuvo.
Los testimonios que faltan
La querella considera necesario completar la incorporación de testimonios y otras pruebas antes de pedir la remisión a juicio. Ya se reunieron la pericia accidentológica, las grabaciones de cámaras de seguridad y declaraciones testimoniales, incluidas las de dos personas que estuvieron con Núñez el día del siniestro.
Sin embargo, aún falta incorporar los relatos de los padres de Stefanía, en especial el de Carolina Gavilán, cuando su estado de salud lo permita. “No solamente tenemos pruebas técnicas. También son importantes las declaraciones de quienes estuvieron en el lugar. Tenemos que esperar que la mamá de Estefanía esté en condiciones de declarar y considerar la situación del papá, que está muy afectado emocionalmente”, explicó Berón.
El abogado mencionó la situación de Gustavo Sosa, quien perdió a su hija y acompañó el prolongado tratamiento de su esposa. “Gustavo está con su hija fallecida y su señora internada. La investigación tiene que avanzar, pero uno trata de ser prudente y respetuoso de los tiempos que manejan”, expresó.
Berón consideró que las declaraciones de ambos padres serán importantes para completar la reconstrucción, pero deben realizarse cuando estén en condiciones físicas y emocionales. “Recién están haciendo el duelo porque perdieron a su hija. Va a ser muy importante el testimonio que brinden, pero también hay que respetar ese proceso”, manifestó.
Sin acercamiento del acusado
Consultado sobre un posible contacto de Núñez con la familia, Berón respondió que no tenía conocimiento de acercamientos directos ni a través de terceros. “Por el momento no hubo ningún contacto. La familia tampoco me comentó que hubiera existido algún intento de acercamiento”, afirmó.
Recordó que el acusado debe cumplir las restricciones judiciales para permanecer en libertad. Sobre un eventual contacto futuro, dijo que cualquier decisión corresponderá a los familiares.
Próximos pasos
La investigación continúa bajo la intervención de la Fiscalía y con la participación de la querella, que busca completar las medidas probatorias pendientes. Entre los aspectos a evaluar están la evolución médica de Carolina Gavilán, las declaraciones de los sobrevivientes y la valoración conjunta de las pruebas técnicas.
Berón reiteró que la familia pretende una resolución judicial que establezca las responsabilidades por la muerte de Stefanía y las lesiones de sus padres. “Una vez que veamos que está agotada la etapa de recolección de evidencia, solicitaremos la elevación a juicio”, anticipó.
Mientras Núñez permanece en libertad ambulatoria con restricciones, la causa avanza hacia una eventual instancia de juicio oral. La querella sostiene su objetivo de alcanzar una condena de prisión efectiva, aunque esa definición dependerá de las pruebas, la acusación definitiva y la resolución judicial.