Stallone tenía 29 años y problemas de plata: rechazó US$360.000 por Rocky y explicó por qué
Tenía 29 años, deudas encima y un guion que los estudios querían comprar. Le ofrecieron US$360.000 por Rocky, pero Stallone dijo no: la condición que puso cambió su carrera para siempre.
Antes de convertirse en una de las caras más famosas de Hollywood, Sylvester Stallone atravesaba serios problemas económicos. Tenía 29 años cuando le pusieron sobre la mesa 360 mil dólares por el guion de Rocky. Dijo no.
La propuesta no era caprichosa: a los estudios les gustaba la historia, pero querían a una estrella consagrada para encarnar a Rocky Balboa. Stallone estaba convencido de que ese papel le correspondía a él y no se dejó tentar por la cifra.
Por qué rechazó US$360.000 por Rocky
Años después, en una entrevista con NBC, el actor recordó aquella oferta y admitió que, mirada desde lo económico, su decisión resultaba difícil de explicar, sobre todo por la situación financiera que atravesaba en ese momento.
Para él, interpretar a Rocky Balboa valía mucho más que cualquier número. “Si te deshacés de esto, sí, tendrás US$360.000. Con el tiempo ese dinero se irá, y vas a ser el ser humano más amargado”, señaló.
En aquel entonces, el estadounidense todavía no se había consolidado en la industria: solo había tenido papeles pequeños y solía ser convocado para personajes secundarios. En lugar de quedarse de brazos cruzados, empezó a escribir sus propias historias con una condición inquebrantable: si vendía el guion de Rocky, él debía ser el protagonista.
Rocky recibió 10 nominaciones al Oscar y ganó 3 estatuillas
La película se estrenó en 1976 y fue un éxito mundial. En los Oscar de 1977 recibió 10 nominaciones y se quedó con tres premios: Mejor película, Mejor director para John G. Avildsen y Mejor montaje.
Stallone también fue nominado en dos categorías centrales: Mejor actor y Mejor guion original. Esas candidaturas lo convirtieron en la tercera persona en la historia de los premios en competir como actor y guionista en un mismo año, después de Orson Welles y Charles Chaplin.
“No soy un gran creyente en los milagros, pero fue un milagro”, concluyó Stallone sobre el éxito de Rocky, la película que transformó por completo su carrera y lo convirtió en una de las caras más reconocidas de la industria cinematográfica.