S&P le dio un nuevo espaldarazo a la Argentina: subió la nota de la deuda y ya son dos las mejoras en menos de dos meses
S&P subió la nota de la deuda argentina a B-/B. ¿Qué factores influyeron y cuáles son los riesgos que aún preocupan?
La calificadora S&P elevó la calificación de la deuda argentina de “CCC+/C” a “B-/B”, la segunda mejora en solo dos meses. El Gobierno celebra, pero la agencia advierte que la gobernabilidad y las reservas netas negativas siguen siendo un riesgo.
En un nuevo informe, S&P destacó que el país logró mayor acceso a liquidez gracias a los superávits fiscales continuos y la reducción de desequilibrios económicos, como la inflación. “Un firme compromiso con un ancla fiscal fue la piedra angular del programa económico del presidente Milei”, señaló la calificadora, que también valoró el tipo de cambio como ancla secundaria.
La mejora se sustentó en reformas clave impulsadas por el Gobierno libertario: el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la reforma laboral y los cambios en minería. Sin embargo, S&P advirtió que la gobernabilidad será crucial. “La cooperación política con el Congreso y gobernadores dependerá de indicadores como pobreza y desempleo, y de las perspectivas de Milei de cara a las elecciones de octubre de 2027”, indicó.
¿Cómo está la situación financiera?
La agencia destacó que la posición externa mejoró y que el país podría cumplir con sus compromisos en moneda extranjera en los próximos 18 meses, combinando compras de dólares y financiamiento local e internacional. La acumulación de reservas se aceleró: el Banco Central compró más de US$10.000 millones en los primeros cinco meses de 2026, impulsado por exportaciones agropecuarias y emisión de deuda corporativa.
Pero no todo es color de rosa. S&P advirtió que las reservas netas “se mantendrían ligeramente negativas”, aunque el aumento gradual de las reservas brutas y los flujos externos favorables respaldaron la mejora. “Nuestro escenario base parte de la premisa de que habrá tensiones en los próximos 12 a 18 meses que podrían socavar la estabilidad”, sostuvo la calificadora, aunque confía en que las políticas fiscales, monetarias y cambiarias evitarían un default.
¿Qué podría pasar con la nota?
S&P dejó abiertas dos posibilidades. Por un lado, podría bajar la calificación si se revierte la estabilización económica o empeora el acceso al financiamiento. Incluso un canje de deuda problemático podría derivar en “incumplimiento selectivo”. Por el contrario, si se consolida la previsibilidad de las políticas y mejora el financiamiento externo, la nota podría subir en 18 a 24 meses, en un contexto de crecimiento económico y manejo hábil de inflación y tipo de cambio.
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró en redes sociales con un escueto “Nueva mejora” acompañado de emojis de banderas argentinas.
