“Son piratas usurpadores”: Villarruel avivó la llama antes del duelo con Inglaterra y chocó con su propio Gobierno
¿Pensaban que iba a ser un partido más? Villarruel calentó la previa con duras palabras contra los ingleses y chocó con el protocolo oficial que prohíbe banderas de Malvinas. Los detalles que nadie contó.
La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a marcar diferencias con la administración de Javier Milei a horas del partido entre Argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026. Lejos de las advertencias oficiales, la titular del Senado cargó con todo contra los británicos y avivó la rivalidad histórica.
“Mañana jugamos contra los piratas usurpadores”, sentenció Villarruel en un mensaje que rápidamente se viralizó. La funcionaria dejó en claro que no piensa ser “políticamente correcta” y que el duelo va mucho más allá de lo deportivo.
¿Qué dijo Villarruel sobre Malvinas y el partido?
En sus declaraciones, la vicepresidenta enumeró los motivos que hacen de este encuentro algo especial: “Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores”. Y cerró con un grito de aliento: “¡Aguante Argentina! Porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro”.
Sus palabras contrastan fuertemente con la postura del Ministerio de Seguridad, que ya había anticipado que no se permitirá el ingreso al estadio con banderas o remeras alusivas a las Islas. La ministra Alejandra Monteoliva fue la encargada de dar los detalles del operativo.
Prohibición de banderas: la respuesta del Gobierno
Monteoliva confirmó que en el Mercedes Benz Stadium de Atlanta no se podrá ingresar con “mensajes provocativos, políticos, de odio o intolerancia racial o religiosa”. Esto incluye cualquier referencia a Malvinas. “No pueden ingresar banderas con contenido político”, sostuvo en diálogo con Radio Now.
La ministra justificó la medida al señalar que se trata de “un partido sensible” y que se busca evitar cualquier situación de conflicto. La decisión, tomada un día antes del encuentro, generó polémica entre los hinchas argentinos que ya estaban en Estados Unidos.