Solidaridad de último momento: logran salvar al Comedor del Corazón, pero la ayuda alcanza solo para dos semanas
La comunidad evitó el cierre del Comedor del Corazón, pero la ayuda apenas dura 15 días. ¿Qué pasará cuando se acabe?
El Comedor del Corazón de Trelew evitó el cierre gracias a una ola de donaciones, pero el alivio es temporal: los alimentos apenas durarán 15 días. La comunidad respondió al grito de auxilio, pero el futuro sigue siendo incierto.
Galvarino Ibáñez, referente de la institución ubicada en Avenida Saavedra 682, contó a Radio Chubut que estaban a punto de suspender las viandas diarias. “Íbamos a suspender la entrega de viandas porque no llegábamos a completar la comida de cada día”, confesó. Sin embargo, la campaña solidaria logró reabastecer la despensa, aunque por poco tiempo.
¿Cuántas viandas entregan por día?
Actualmente, el comedor prepara entre 60 y 120 raciones diarias. Cada jornada requiere entre 15 y 17 paquetes de fideos, unos 10 kilos de arroz, además de verduras, papas y cebollas. Un volumen que exige un flujo constante de donaciones.
Hasta diciembre de 2025, el Comedor recibía un aporte del Registro Nacional de Comedores y Merenderos (RENACOM), del Ministerio de Capital Humano. Ese programa les daba una tarjeta para comprar alimentos, con rendición de gastos. Pero desde enero, ese apoyo se cortó. “Con ese aporte podíamos comprar toda la mercadería del mes y ofrecer comidas más completas, incluso con frutas y postre”, recordó Ibáñez. Ahora esperan que el programa se reactive en agosto.
Más que viandas: ayuda integral en crisis
El comedor no solo da comida caliente. También entrega cajas de alimentos, ropa, muebles y electrodomésticos a familias en emergencia. Las donaciones económicas son vitales para cubrir gastos que el programa nacional no contempla: gas, electricidad, internet, artículos de limpieza y combustible para retirar donaciones. Incluso, Ibáñez reveló que mantienen una deuda de casi 800.000 pesos con un proveedor de verduras.
A pesar de las dificultades, el referente agradeció el acompañamiento de la comunidad e invitó a quienes quieran colaborar a acercarse personalmente al comedor para conocer su trabajo. La solidaridad los salvó por ahora, pero la necesidad sigue latente.
