Sismos en Salta: las construcciones que preocupan a los expertos de la UNSa
¿Sabías que muchas casas en Salta podrían no resistir un sismo? Un experto de la UNSa revela qué construcciones son las más expuestas y qué normas se deben cumplir.
Los recientes temblores en Salta reavivaron el debate sobre la seguridad de las edificaciones. La Universidad Nacional de Salta (UNSa) lanzó una advertencia clave: las casas levantadas sin diseño estructural ni supervisión profesional podrían ser las más expuestas ante un movimiento telúrico.
Paul Hernán Kohan, director de la Escuela de Ingeniería Civil de la UNSa, señaló que no se puede generalizar sobre qué inmuebles corren peligro sin un análisis caso por caso. "Para ser más preciso en la respuesta tendríamos que tener un mejor relevamiento o acceso a un relevamiento de cuál es la situación de cada una de las estructuras construidas en la ciudad", explicó a la Agencia de Prensa UNSa.
¿Qué edificios son más vulnerables?
Kohan puso el foco en aquellas viviendas o edificios que se construyeron sin respetar los reglamentos de diseño estructural. "Todos los edificios que han sido construidos sin encuadrarse su diseño en el marco de un reglamento de diseño estructural, potencialmente tienen un riesgo", sostuvo.
El riesgo no depende del barrio, sino de cómo se proyectó y ejecutó la obra. Factores como el sistema estructural, la antigüedad, los materiales, el suelo y las modificaciones posteriores son determinantes.
El peligro de la mampostería sin encadenar
El especialista fue contundente respecto a las construcciones de mampostería simple o sin encadenar. "Ese tipo de construcciones son especialmente susceptibles a desarrollar daños en el caso de no solamente un evento sísmico de alta magnitud, sino de un evento sísmico de moderada magnitud también", advirtió.
Esto implica que un sismo de baja o mediana intensidad puede provocar daños considerables si la estructura ya es frágil.
Más allá del colapso: los elementos no estructurales
Kohan aclaró que los problemas no se limitan al derrumbe. "Los problemas de daño después de un evento sísmico no son solamente el colapso de las estructuras, sino justamente todos los problemas asociados al daño de los elementos no estructurales", indicó.
Revoques, medianeras, parapetos, aires acondicionados y estanterías pueden desprenderse y generar riesgos. Incluso los servicios internos de una vivienda pueden verse afectados aunque la estructura principal siga en pie.
Normas que deben cumplirse
En Argentina, los reglamentos CIRSOC establecen pautas para el diseño estructural según el material. Para hormigón rige el CIRSOC 201, y en materia sísmica se aplica el INPRES-CIRSOC 103, que define los criterios para zonas con actividad telúrica.
Cumplir estas normas permite incorporar desde el proyecto las características sísmicas de la región.
¿Quién controla las obras?
En Salta, el COPAIPA interviene en la revisión y certificación de proyectos estructurales. Los municipios, por su parte, aprueban documentación y controlan las construcciones. Kohan remarcó: "Los profesionales son los primeros responsables de la correcta ejecución de las construcciones".
¿Cómo reducir el riesgo?
La prevención debe empezar antes de que ocurra un sismo. Relevamientos estructurales, revisión de edificios existentes y cumplimiento de normativas son herramientas clave para identificar vulnerabilidades.
El desafío, según el especialista, no es solo preguntarse qué magnitud podría tener un terremoto, sino conocer qué tan preparadas están las construcciones de Salta para resistirlo.