Sin matafuegos y con instalaciones eléctricas precarias: clausuraron un after en pleno centro
Sin matafuegos ni habilitación: así funcionaba un after en el centro de Rosario. ¿Qué pasó con los organizadores? Los detalles del operativo que incluyó alcoholemia positiva y decenas de cuidacoches retirados.
Un after ubicado en el microcentro rosarino fue clausurado durante el fin de semana largo por funcionar sin habilitación y en condiciones que ponían en riesgo a los asistentes. El lugar carecía de matafuegos y su sistema eléctrico era un peligro inminente.
El operativo fue llevado adelante por la Secretaría de Control y Convivencia de la Municipalidad de Rosario, en coordinación con la Policía de Santa Fe. Según informaron, el local estaba completamente excedido de público y no reunía las condiciones mínimas de seguridad e higiene.
Además de la clausura, los inspectores secuestraron parlantes y otros elementos que se utilizaban para animar el evento. Los organizadores deberán presentarse ante el Tribunal de Faltas para responder por las infracciones.
¿Qué más se detectó durante el fin de semana?
En paralelo, el municipio atendió unas 50 denuncias por ruidos molestos en distintos puntos de la ciudad. También se identificó y retiró a 45 cuidacoches que ocupaban de manera irregular el espacio público.
Se realizaron más de 60 actuaciones vinculadas al control de consumo y venta de alcohol, venta ambulante y uso indebido del espacio público. “Tomamos la decisión de estar en la calle con firmeza. No vamos a permitir abusos ni desorden en el espacio público”, afirmó el secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera.
Dos siniestros viales con alcohol de por medio
Durante el mismo operativo, los agentes intervinieron en dos accidentes de tránsito. El primero ocurrió en Pellegrini y Callao, donde un conductor chocó contra varios vehículos estacionados. Al realizarle el test de alcoholemia, arrojó 0,35 gramos de alcohol en sangre.
El segundo hecho fue en Balcarce al 1300. Allí, el conductor de una camioneta impactó contra un auto estacionado, perdió un neumático y tuvo que detenerse. Su alcoholemia fue de 1,75 gramos, muy por encima del límite permitido. En ambos casos, los vehículos fueron remitidos al corralón municipal y se aguardan las actuaciones del Tribunal de Faltas.
En total, se realizaron 792 fiscalizaciones vehiculares entre el viernes por la noche y el martes. Como resultado, 68 vehículos fueron remitidos al corralón: 24 por alcoholemia positiva y el resto por faltas de documentación, patentes no visibles o incumplimientos en elementos de seguridad vial.
