Dos días de lances, una zona sin capturas y otra con rendimientos irregulares: la CAPIP ya definió cuánto tiempo pide esperar antes de largar la temporada, con una variable climática que todavía no acompaña.
La actividad pesquera del langostino sigue sin fecha de largada. Después de dos jornadas de prospección, los resultados no alcanzaron para habilitar la apertura comercial y la Cámara de la Industria Pesquera (CAPIP) pidió postergar el inicio de la temporada.
El panorama que dejaron los lances es desparejo: en la zona sur no hubo capturas y en el norte los rendimientos fueron irregulares. Con ese escenario, el sector propone esperar entre 12 y 15 días para que el recurso vuelva a agruparse.
Qué dicen desde la cámara
Agustín de la Fuente, referente de la CAPIP, explicó que la prospección se habilitó por resolución de la Secretaría de Pesca provincial. El objetivo era evaluar el estado del recurso antes de tomar cualquier decisión sobre la apertura comercial.
Según detalló el dirigente, la evaluación no se apoya solo en los observadores que van a bordo: la cámara también sigue el rendimiento por lance a través de los capitanes. Con los números actuales, la abundancia no alcanza para poner a trabajar las plantas.
El agua, la clave que todavía no juega a favor
Para De la Fuente, la temperatura del agua es una variable determinante. En la región todavía no hizo calor, y eso modifica la forma en que el langostino se agrupa y se desplaza.
El dirigente recordó que el año pasado ocurrió algo parecido: se arrancó antes de tiempo, hubo que pausar y reprogramar la prospección, y aun así la temporada terminó con buen volumen de descargas.
Un llamado a no alarmarse
De la Fuente pidió no sacar conclusiones apresuradas con estos primeros datos. Señaló que la última campaña del INIDEP informó que el recurso está saludable y con buena disponibilidad de pesca, y remarcó que la veda reproductiva del Golfo San Jorge sigue vigente.
En cuanto al arranque de temporada, aseguró que su entidad ya cerró el acuerdo anual con los gremios y que están en condiciones de trabajar, más allá de diferencias puntuales entre algunas firmas y sindicatos.
