Sin clases y sin respuestas: el jardín de Trelew que los padres ya no quieren mandar a sus hijos
Se enteraron por terceros de la denuncia, nadie los llamó y sus hijos ya no quieren volver al jardín. Los padres del Jardín 405 de Trelew exigen que la directora y la vicedirectora dejen sus cargos.
El Jardín 405 de Trelew vivió este martes una jornada sin clases y con las familias movilizadas. Un grupo de padres se presentó en el área de designaciones de nivel inicial del Ministerio para reclamar por la falta de respuestas ante una denuncia por un presunto episodio de connotación sexual entre alumnos, radicada la semana pasada y que está bajo investigación.
El malestar no es nuevo. Hasta el viernes el establecimiento funcionaba con normalidad, pero la docente de una de las salas se tomó licencia después de que la situación trascendiera. Varias familias aseguraron que sus hijos no quieren volver al jardín.
El reclamo: silencio y falta de contacto
El eje de la protesta es la incomunicación. Un padre contó que se enteró por terceros de que existía una denuncia y que nadie de la institución lo llamó. Otro aseguró que todavía no pudo hablar con la directora, la vicedirectora, la docente de la sala ni el profesor de música.
En la sede del Ministerio, los padres fueron informados de que este martes se iba a definir en una reunión cómo sigue el caso. Allí plantearon su exigencia concreta: el desplazamiento de la directora y de la vicedirectora, al considerar que no están en condiciones de continuar al frente de la institución.
Cuestionamientos al trato recibido
Las familias también apuntan a cómo fueron tratadas. Según el relato de uno de los padres, cuando su esposa contó lo que había dicho su hijo, la respuesta de la directora puso en duda la palabra del chico. Esa versión corresponde a una de las partes y la institución todavía no emitió su descargo.
Ese intercambio derivó en el episodio del viernes, que trascendió como una agresión a los directivos. El padre que hizo la denuncia reconoció que hubo una discusión, pero negó que se hayan producido amenazas o destrozos en el edificio, y remarcó que había personal policial presente durante la reunión.
En ese marco, sumó otro cuestionamiento: sostuvo que si se preveía una reunión de esa magnitud con las familias, no debía haber alumnos en el lugar.