Silvia Kutika llega a Resistencia con una obra que termina en un "cachetazo"
Casi seis años en cartel, diez temporadas y un final que la propia Silvia Kutika describe como "un gran cachetazo". La obra que desembarca en Resistencia tiene un detalle que nadie ve venir.
La actriz presentará "El cuarto de Verónica" el sábado 17 de octubre, a las 21, en el teatro La Máscara, con una historia de suspenso que ya lleva diez temporadas y un final que deja al público sin palabras.
El suspenso no es territorio exclusivo del cine. Silvia Kutika lo demuestra cada noche sobre un escenario y este mes lo hará en Resistencia: la obra "El cuarto de Verónica" desembarcará en la capital chaqueña el sábado 17 de octubre, a las 21, en el teatro La Máscara, como parte de una gira por el nordeste argentino que también pasará por Formosa y Corrientes.
La propuesta acumula casi seis años en cartel y diez temporadas, un recorrido poco habitual para una obra de misterio. En diálogo con CIUDAD TV, Kutika explicó por qué el género funciona tan bien en las tablas: "Es una obra que justamente atrapa porque es de suspenso, de misterio. Es un género que no está muy explorado en el teatro, porque en el cine sí".
Un proyecto que nació después de la pandemia
El origen de la obra se remonta a los meses posteriores a la pandemia, cuando el equipo se preguntaba cómo reaccionaría el público ante una historia atravesada por el terror y la incertidumbre. La respuesta superó las expectativas y se transformó en uno de los motores que sostienen la puesta a lo largo del tiempo.
Kutika contó que el vínculo con los espectadores no termina con el aplauso final: muchos se quedan esperando para comentar lo que vieron. "Es muy atractivo eso, porque en general suelen esperarnos para hacernos comentarios", señaló la actriz, y agregó que buena parte del público ensaya sus propias interpretaciones e incluso imagina desenlaces alternativos.
"Es una obra sorpresiva, cargada de secretos, de guiños, de misterios. Es distinta. Creo que por eso atrapa y es una obra que sigue adelante a lo largo del tiempo", afirmó.
De qué se trata "El cuarto de Verónica"
La trama arranca con una invitación que parece inofensiva: una pareja de ancianos, interpretados por Kutika y Fabio Aste, recibe a dos jóvenes para mostrarles una casa. En el interior está el cuarto de Verónica, una muchacha que murió siendo joven y que, según los anfitriones, guarda un parecido inquietante con una de las visitantes.
Lo que sigue es una sucesión de situaciones desconcertantes donde las apariencias engañan. "Es una obra que está cargada de miradas, de silencios. Vos ves que hay un engaño, que hay algo que no está cerrando, pero no te das cuenta bien qué", describió la protagonista.
El gran desafío de la puesta es mantener al público alerta y obligarlo a revisar sus conclusiones a cada rato. Cuando parece que todo cerró, aparecen nuevos elementos que modifican el punto de vista y fuerzan a reconstruir la historia desde cero.
Sobre el desenlace, Kutika fue elocuente: "El final es como un gran cachetazo". La revelación de los últimos minutos es, según la actriz, uno de los momentos más impactantes de la obra.
Una decisión inmediata
Cuando recibió la propuesta, Kutika leyó el texto en una tarde y no dudó. "Inmediatamente dije que sí, que no me importaban las condiciones, no me importaba nada. Yo quería hacer esto porque era un desafío para mí", relató.
Ese desafío también pasa por los recursos escénicos: el vestuario, la iluminación y la música construyen un clima de incertidumbre que invita a mirar lo que ocurre desde distintos ángulos. Algunos elementos, contó Kutika, pueden generar la sensación de un viaje en el tiempo, aunque esa no sea la explicación real de la historia. Se trata de un juego deliberado: ofrecer pistas, abrir interrogantes y evitar que una sola interpretación se imponga demasiado pronto.
El elenco se completa con Fabio Aste, Adrián Lázare y Tania Marioni, además de otros intérpretes que dan vida a distintos personajes.
Entre el silencio y la risa
A lo largo de las temporadas, la actriz observó reacciones muy variadas. Hay públicos que se mantienen en un silencio absoluto, concentrados en cada detalle, y responden con un aplauso prolongado. Otros alternan entre la risa y la inquietud hasta quedar atrapados por el misterio.
"Se nota la tensión, la atención y esa energía que hay", señaló Kutika. El humor aparece en pasajes puntuales y, en ocasiones, las risas funcionan como una válvula de escape frente a las situaciones más duras.
La actriz se mostró agradecida por la respuesta del público desde las primeras funciones y definió la experiencia como una obra "angelada", por el recorrido sostenido y el vínculo que se fue construyendo con los espectadores.
Con una historia que invita a desconfiar de todo y un final que obliga a reconsiderar lo visto, "El cuarto de Verónica" llegará a Resistencia el sábado 17 de octubre, a las 21, en el teatro La Máscara.