Silencio absoluto: el operativo que busca 16 vidas bajo los escombros en La Guaira
¿Qué esconden los escombros en La Guaira? El silencio absoluto podría revelar la señal de vida que buscan los rescatistas.
Tras más de diez días de los devastadores terremotos en Venezuela, un equipo internacional de rescate mantiene la esperanza de encontrar con vida a entre 16 y 19 personas atrapadas en un edificio colapsado en La Guaira. El silencio es la clave para detectar las señales de vida que aún esperan escuchar.
Brigadistas de Argentina, Francia, México y Venezuela detuvieron toda maquinaria pesada y exigieron silencio absoluto alrededor del complejo. El objetivo: permitir que equipos de alta precisión capten cualquier sonido, vibración o señal proveniente del interior de la estructura derrumbada.
¿Por qué tanto hermetismo?
El capitán Carlos Gordillo, del equipo argentino, explicó que las tareas entraron en una fase extremadamente delicada. “Hay aproximadamente entre 16 y 19 personas con vida, según los indicios que tenemos”, afirmó a TN.
La esperanza se sostiene en varios elementos: señales de celulares y el testimonio de un vecino que logró comunicarse por radio con un familiar atrapado. Además, bomberos venezolanos confirmaron haber recibido respuestas desde el interior durante las primeras horas del operativo.
Los perros especializados de los distintos equipos internacionales lograron avanzar hasta un sector, pero la complejidad del derrumbe les impidió continuar. A partir de allí, el rescate se volvió casi artesanal.
La tecnología al servicio de la vida
Los brigadistas abrieron un pequeño espacio para introducir una cámara y una sonda acústica francesa, capaz de detectar sonidos mínimos y movimientos bajo toneladas de concreto. “Por eso pedimos silencio. La máquina detecta vibraciones muy finas y cualquier ruido externo puede interferir”, detalló Gordillo.
Si los sensores confirman la presencia de sobrevivientes, los rescatistas ampliarán cuidadosamente la abertura para que los perros vuelvan a ingresar y orienten con mayor precisión las tareas de rescate.
“La esperanza siempre está. Los indicios son los que hicieron que todos los equipos fuéramos convocados a este lugar”, aseguró el capitán.
Los especialistas trabajan por turnos para evitar el agotamiento físico y mantener la concentración en una misión donde cada minuto puede marcar la diferencia. El operativo se desarrolla en uno de los sectores más golpeados por el terremoto, donde la destrucción es casi imposible de dimensionar: edificios enteros colapsaron y un extenso corredor costero quedó reducido a escombros. La tragedia se agravó porque el sismo ocurrió durante un feriado, cuando muchas familias estaban en sus departamentos de descanso frente al mar.