Siguieron las huellas de una vaquilla robada y terminaron en un campo con 155 kilos de carne bajo la galería
La denuncia hablaba de una sola vaquilla robada. Lo que los efectivos encontraron al seguir las huellas hasta el campo de la Ruta Provincial N° 9 fue bastante más que eso.
Un rastrillaje a caballo que arrancó con la denuncia de un encargado rural terminó con cinco hombres detenidos y un despliegue de secuestros en un establecimiento ganadero de Formosa, en el marco de una causa por abigeato calificado y asociación ilícita.
La investigación la llevó adelante la Delegación Unidad Especial de Asuntos Rurales (UEAR) Agente Juan B. Samaniego, que concretó el allanamiento el viernes último con intervención del Juzgado de Instrucción y Correccional en turno de la Primera Circunscripción Judicial de la provincia.
Cómo empezó todo
El punto de partida fue la denuncia de un encargado rural, que constató daños en el sector lindante con otro campo y rastros que delataban el ingreso de personas montadas a caballo. Según su relato, esos intrusos se habrían llevado una vaquilla.
Los efectivos hicieron las verificaciones de rigor y siguieron las huellas, que los condujeron hasta un establecimiento rural ubicado sobre la Ruta Provincial N° 9. Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó el registro del lugar.
Qué encontraron adentro
Cuando los policías entraron al inmueble identificaron a cuatro hombres que estaban en el lugar. Todos quedaron detenidos, junto con el propietario del campo.
Bajo una galería y en un congelador había una importante cantidad de carne vacuna de reciente faena. En el interior de la vivienda, en tanto, apareció otro freezer con una cabeza de animal vacuno que presentaba indicios de adulteración en las señales, además de otros restos. En total se incautaron 155 kilos de carne.
En el sector de los corrales los investigadores dieron con un cuero vacuno quemado al que le faltaban la cabeza y la señal, junto con restos de vísceras. Cerca también hallaron una cabeza bovina que sería coincidente con el cuero de un toro.
El capataz que reconoció la marca
Durante las averiguaciones, el capataz de otro establecimiento ganadero reconoció el cuero secuestrado como perteneciente a un animal de ese campo. Radicó la denuncia y quedó incorporado a las actuaciones como damnificado.
En paralelo, efectivos montados rastrillaron el predio y encontraron la vaquilla denunciada como sustraída, con la marca y señal de su propietaria. El animal estaba suelto dentro del establecimiento allanado y presentaba marcas compatibles con el uso de sogas en el cuello, además de lesiones.
El inventario del operativo
Del procedimiento se secuestraron cuero vacuno, dos freezers, una camioneta Ford Ranger, dos equinos, dos ensillados completos y herramientas de faena: serruchos, una sierra eléctrica y varios cuchillos. También se incautaron cinco teléfonos celulares que serán analizados en el marco de la investigación.
Los cinco detenidos fueron trasladados a dependencias policiales, donde quedaron alojados en celdas. La causa quedó recaratulada como “Abigeato calificado y asociación ilícita”, con intervención de la Justicia provincial.
