Siete años de reclamos y un arroyo que agoniza: presentan denuncia penal por la contaminación del Ludueña
¿Sabías que el arroyo Ludueña lleva siete años siendo una cloaca a cielo abierto? Ahora, un concejal presentó una denuncia penal con pruebas impactantes. Conocé los detalles del caso que tiene en vilo a Fisherton.
Después de siete años de quejas vecinales sin respuesta, este martes al mediodía se formalizó una denuncia penal por la contaminación crónica del arroyo Ludueña. El concejal Julián Ferraro, presidente de la comisión de Ecología del Concejo Municipal, presentó ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA) un legajo con fotos, videos y análisis científicos que evidencian un deterioro ambiental sistemático.
La denuncia apunta a investigar el origen de descargas tóxicas en un tramo crítico de la cuenca, entre la autopista Rosario-Córdoba y avenida Jorge Newbery. El material incluye registros de “efluentes cloacales, olores nauseabundos, líquidos espumosos, aguas turbias, blanquecinas y verdosas”, según detalla la presentación.
¿Qué dice el vecino que monitorea el arroyo?
Marcelo Ferraro, vecino de Fisherton que documenta el estado del Ludueña casi a diario, relató a este medio: “La denuncia se formó después de siete años de reclamos, con fotos y videos, y nada se hizo. Solamente limpiaron la costa de la villa Stella Maris por una supuesta cancha de golf que iban a hacer”. Y agregó: “Volví hace dos semanas y todo está igual. Vienen aguas servidas desde Funes y varias pluviales como el Puente negro o Génova, que están las 24 horas tirando”.
“El arroyo es una cloaca y un basural a cielo abierto”, lamentó, y recordó que años atrás era posible bañarse y pescar en sus aguas.
¿Qué dice el informe técnico?
El planteo judicial se apoya en un relevamiento del concejal Ferraro con testimonios, imágenes aéreas y un informe del Centro de Ingeniería Sanitaria de la UNR. Los análisis, realizados el 23 de febrero de 2026, detectaron bajos niveles de oxígeno disuelto, alta carga de materia orgánica, presencia de bacterias fecales y conductividad muy superior a lo normal, indicadores compatibles con vertidos contaminantes no controlados.
Según el informe, “se están vertiendo residuos peligrosos sin el tratamiento adecuado que prevé la normativa vigente”, en violación de la resolución provincial 1089/92.
Los puntos clave de la denuncia
La demanda se centra en el tramo entre la autopista RN9 y avenida Jorge Newbery. Pide al MPA que ordene pruebas inmediatas para hacer cesar el daño, especialmente en las calles Schweitzer y Bello, donde desde 2024 se verificaron efluentes cloacales en un conducto pluvial a cielo abierto, y en las intersecciones con Ingeniero León Miglierini y República, donde el problema se replica desde diciembre de 2025.
En lo jurídico, la denuncia se sustenta en el Código Penal (delitos de envenenamiento de aguas), la Ley General de Ambiente 25.675, la provincial 11.717 y la 11.273 de fitosanitarios, entre otras. La imputación sugerida es por contaminación peligrosa para la salud y el ambiente.
Ferraro señaló: “En marzo exigimos a la Municipalidad, mediante el Decreto N° 69.043, que inspeccione el sector y controle vertidos. Aún no recibimos respuesta”. Y concluyó: “No es un episodio aislado, es un patrón diario. Hay evidencia técnica que justifica una investigación para saber quiénes son los responsables”.