La UCR ya avisó que elegirá candidato “respetando lo que dice la ley”, pero en la Legislatura pampeana empezó a circular una idea que podría dejarla sin esa herramienta clave para 2027. La movida está atada a lo que pase con las PASO en el Congreso y todavía no tiene forma de proyecto.
En los pasillos de la Legislatura pampeana empezó a circular una idea que podría cambiar el tablero electoral de 2027: suspender las Elecciones Internas Abiertas, Obligatorias y Simultáneas (EIAOS) que rigen en la provincia desde 2003. La movida está atada a lo que ocurra en el Congreso con las PASO nacionales y todavía no es más que un análisis, según pudo saber Diario Textual.
La iniciativa no está formalizada. Por ahora se habla de un estudio condicionado a que la reforma electoral que impulsa el gobierno de Javier Milei avance en el Senado y termine con las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Ese escenario nacional es el que abriría la puerta para replicar la medida en territorio pampeano.
Pero antes de dar cualquier paso, en el peronismo provincial tienen claro que hace falta un acuerdo interno. Sin el respaldo de todo ese espacio, será difícil reunir los votos necesarios en la Legislatura para modificar el régimen vigente.
Un frente opositor que todavía se está armando
La discusión no es menor para la alianza que UCR, PRO y La Libertad Avanza (LLA) intentan construir junto a otros partidos opositores. Ese frente, que también integra a Comunidad Organizada (CO), el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) y el Movimiento Federalista Pampeano (Mofepa), ya tuvo dos reuniones de cara a 2027 y en esos encuentros quedaron expuestas las diferencias por el liderazgo.
El referente de LLA, Adrián Ravier, buscó posicionarse en la discusión por la candidatura a gobernador, mientras que el radical Hipólito “Poli” Altolaguirre le puso límites a esa pretensión. Son fuerzas con estructuras, trayectorias y aspiraciones distintas: la UCR tiene organización territorial y historia electoral propia; LLA quiere hacer valer su pertenencia al espacio de Milei; y el PRO busca conservar protagonismo en el armado provincial.
En ese contexto, desde el peronismo ven que la suspensión de las internas abiertas podría sumar un nuevo factor de tensión a las conversaciones opositoras. Sin una elección abierta para dirimir candidaturas, las definiciones quedarían sujetas a negociaciones entre las conducciones partidarias, a acuerdos sobre la representación de cada fuerza o a mecanismos alternativos como las encuestas. La disputa por la candidatura a gobernador aparece como uno de los puntos más difíciles de resolver.
La UCR, la más interesada en mantener el sistema
Uno de los partidos a los que más le conviene que siga vigente la ley de internas es la UCR. “Estamos dando los pasos para conformar el gran frente y se elegirá al candidato o a la candidata respetando lo que dice la ley…”, repiten los boinas blancas. La suspensión del régimen podría complicar esos planes.
La lectura que hace ese sector del peronismo es que las internas abiertas funcionan como una herramienta que le permitiría a la oposición resolver sus diferencias sobre candidaturas sin necesidad de acordar todo en una mesa chica. Sin ese mecanismo, los distintos espacios tendrían que definir cómo eligen a sus postulantes, quién encabeza la fórmula a gobernador y cómo se reparten los lugares en las listas legislativas y municipales.
Qué dice la ley provincial que se busca suspender
En La Pampa rige la Ley Provincial 2042, sancionada el 18 de marzo de 2003 y modificada después. La norma establece un sistema de elecciones internas abiertas, obligatorias y simultáneas para seleccionar candidatos a cargos públicos provinciales.
El artículo 2 dispone que los comicios deben realizarse en una única jornada, entre 90 y 120 días antes de las elecciones generales. Pueden votar los afiliados de los respectivos partidos y también los ciudadanos independientes. El artículo 11, en tanto, señala expresamente que el régimen es de aplicación obligatoria para las alianzas electorales.
La iniciativa pampeana toma como referencia la discusión nacional sobre las PASO. El gobierno de Milei impulsa una reforma para suspender o eliminar las primarias, aunque todavía no logró los acuerdos legislativos necesarios. Al 2 de noviembre, la reforma seguía sin avances concretos en el Senado y las negociaciones con los bloques aliados continuaban abiertas.