Si la lana no rinde, este productor tiene un plan para las ovejas de Chubut
¿Qué tiene que facturar un campo para no quedar viejo? El plan que propone este productor de Chubut combina lana y carne, pero necesita algo del Estado que no es un subsidio.
Armando Sáenz, productor ovino con un campo de experimentación a 15 kilómetros de Trelew y arrendamientos en Punta Ninfas, propone un cambio de modelo para recuperar la rentabilidad de la majada: sumar carne a la producción lanera.
El diagnóstico que plantea es simple: si un campo no factura lo mismo por carne que por lana, quedó viejo y hay que reformarlo. Así lo expresó durante su exposición, en la que sostuvo que el momento actual es malo, pero también bisagra.
Por qué ahora
Según Sáenz, la demanda mundial de carne ovina atraviesa su mejor momento. A eso se suma que la lana recupera terreno frente a los sintéticos, impulsada por el cuestionamiento ambiental que pesa sobre esos productos.
El modelo que propone no es propio: lo tomó de Australia y Sudáfrica, países donde el proceso de doble propósito avanza desde hace más de 35 años. Sáenz sigue de cerca esa experiencia por su trabajo con clasificadores australianos.
Qué implica el doble propósito
De acuerdo con su explicación, en esos países los productores acordaron con el gobierno y con los organismos técnicos pasar a un esquema que combina dos objetivos. Por un lado, mantener lana de alta calidad, de 19 micrones o menos, con las certificaciones que exige el mercado internacional. Por el otro, incorporar genética carnicera que aporta más fertilidad, más precocidad y corderos terminados en menos tiempo.
Sobre la suplementación en la Patagonia, Sáenz afirmó que los ensayos fracasaron porque se usó balanceado en períodos cortos y en cantidades grandes. Hace seis años desarrolló un sistema distinto, con comederos de limitación física que obligan al animal a comer con la punta de la lengua.
Crédito, no subsidios
El pedido al Estado no apunta a subsidios sino a crédito. Por eso el productor comparó lo que hace falta con el desarrollo de la cereza en el valle: financiamiento para comprar silo, comederos y alimento, con un retorno que, según él, cubre la inversión a partir del segundo o tercer año.
También cuestionó los incentivos vigentes, como la exención del impuesto inmobiliario, al señalar que no mueven la aguja en un campo sin rentabilidad.
Depredadores: otro enfoque
Respecto de los depredadores, Sáenz sostuvo que hay que cambiar el enfoque. Dijo que trabaja con perros pastores como barrera, en reemplazo de trampas y venenos.
