Septiembre caliente para Milei: se conocen las cifras de pobreza y desempleo
El Gobierno de Javier Milei enfrenta un mes clave con la publicación de dos indicadores que pueden marcar el humor social y político.
Con agosto en su recta final, el Gobierno de Javier Milei se prepara para un mes de septiembre cargado de definiciones económicas: se publicarán los índices oficiales de pobreza del primer semestre y de desempleo del segundo trimestre. Las cifras, que suelen marcar el pulso social, llegan en un contexto de recesión y caída del consumo.
El INDEC dará a conocer los datos de pobreza correspondientes al período enero-junio de 2026, mientras que la tasa de desocupación del segundo trimestre se difundirá semanas después. Ambos indicadores son seguidos de cerca por la oposición y por los analistas, que esperan ver el impacto real de las políticas aplicadas hasta ahora.
En los últimos meses, el Gobierno insistió con la recuperación económica, pero los números de empleo e ingresos no acompañan. La recesión golpea el mercado interno y el deterioro de los salarios se siente en los bolsillos de la gente. Las cifras que se conocerán en septiembre serán una prueba clave para el relato oficial.
El contexto: recesión y ajuste
El escenario no es alentador. La economía lleva casi tres años de ajuste y las proyecciones privadas no anticipan una mejora sustancial. La caída del empleo registrado y el aumento de la informalidad son una preocupación constante. En este marco, los datos de pobreza podrían mostrar un nuevo récord, aunque el Gobierno intenta bajar expectativas.
El desempleo, por su parte, podría reflejar la contracción de la actividad. Las empresas siguen sin reponer puestos de trabajo y los despidos en el sector público y privado se acumulan. La CGT ya mostró su malestar con la política salarial del Gobierno y no descarta nuevas medidas de fuerza.
Mientras tanto, el oficialismo busca mostrar gestión. La semana pasada, el presidente Milei participó de varios actos y anuncios, pero la agenda económica parece dominada por las malas noticias. La oposición, en tanto, aprovecha cada indicador negativo para cuestionar el rumbo.
Los datos de septiembre no solo impactan en lo social: también condicionan las negociaciones con el FMI y la confianza de los mercados. Un mal número de pobreza o desempleo podría complicar el plan del Gobierno de cara a 2027.
Por ahora, el Ejecutivo espera que la desaceleración de la inflación y la estabilidad cambiaria ayuden a morigerar el impacto. Pero los números que se conocerán en las próximas semanas serán determinantes para saber si la recuperación es real o solo un espejismo.