Semáforos en Tafí del Valle: ¿orden o caos? Los conductores explotan por las demoras
¿Sabías que los semáforos de Tafí del Valle pueden tener el rojo más de dos minutos? Los conductores ya no aguantan más y buscan rutas alternativas.
Las vacaciones de julio dejaron al descubierto un problema que se repite todo el año en Tafí del Valle: los semáforos, lejos de ordenar el tránsito, generan largas colas y quejas constantes. El rojo dura más de dos minutos y el verde apenas unos segundos, según denuncian los conductores.
En los fines de semana de verano, Semana Santa y cualquier fin de semana largo, miles de vehículos colapsan las calles tafinistas. Autos, camionetas 4x4, motos, bicicletas, camiones, colectivos e incluso caballos (prohibidos en el centro) se mezclan en un caos que la Municipalidad intentó resolver con semáforos. Los cruces más conflictivos son Belgrano y Perón (donde están los bares Popey y El Rancho de Félix), Critto y Perón (frente al Banco Macro y la YPF), y la ruta 307 con las avenidas Juan Calchaquí y Franciscanos.
¿Dónde están los semáforos que más quejas generan?
El semáforo de la ruta 307 y el que regula la bajada por Belgrano desde la iglesia hacia Popey son los más criticados. Los conductores aseguran que los tiempos no se ajustan al flujo vehicular: el rojo supera los dos minutos y el verde es demasiado breve. En horas pico, hay que esperar hasta dos o tres ciclos para pasar.
La situación se agrava porque los semáforos no discriminan horarios. El domingo después de la derrota de la Selección Argentina en la final del Mundial 2026 y su historia sorprende: quién es el número 25 de la Selección">la final del Mundial 2026 sin caer en la ilegalidad">la final del Mundial, con tránsito casi nulo, las luces seguían funcionando como en hora pico. Esto obliga a los conductores a buscar caminos alternativos: en la ruta 307, aumentó la circulación por barrios como La Costa I y La Quesería; en la villa, quienes van de La Banda a Los Cuartos optan por El Churqui, generando tráfico intenso en zonas que deberían ser tranquilas.
La necesidad de ordenar el tránsito es real, dado el crecimiento urbanístico y la creciente afluencia de turistas. Pero los vecinos piden que se revisen los criterios de programación de los semáforos para que todos puedan circular sin demoras excesivas.