Seis policías no pudieron con él y su mamá hace un pedido desesperado: "Quiero ahorcarme"
Una madre desesperada pide que internen a su hijo con esquizofrenia y psicosis tras un ataque con cuchillo a seis policías en Tartagal. La justicia le pide que lo tenga en su casa, pero ella asegura que sin medicación es imposible controlarlo: "Si seis policías no pudieron con él, ¿qué queda para mí?".
Un joven con esquizofrenia y psicosis atacó con un cuchillo a seis efectivos en Tartagal y terminó internado en el hospital Juan Domingo Perón. Su madre, Celestina, contó a Orán Conectado cómo es convivir con la enfermedad de su hijo y pidió que lo trasladen al Ragone para que lo estabilicen.
El episodio ocurrió el fin de semana en Tartagal. El hombre, armado con un cuchillo, se enfrentó a seis policías. Según relató su madre, no es la primera vez que protagoniza una situación de este tipo: ya había tenido un episodio similar con efectivos en Aguaray.
"Él es enfermo, no lo hace queriendo"
Celestina explicó que su hijo padece esquizofrenia y psicosis, y que cuando no está medicado se vuelve imposible de controlar. Incluso llegó a amenazarla a ella. "Busco que lo estabilizen, que esté bien", dijo.
La mujer contó que la justicia le pide que lo tenga en su casa, pero el panorama es muy complejo. Cuando no está medicado, su hijo ha protagonizado episodios extremos: desde destrozos en el hogar hasta atentar contra la vida de animales como gatos, perros y chanchos.
"Él es enfermo, no es que lo hace queriendo, es enfermo. Pido ayuda", insistió. Y agregó: "Está con esa enfermedad y desconoce todo, te ve con otros ojos... dice que escucha voces que le dicen que tiene que matar, entonces él lo hace. Ahora dice que estaba durmiendo en el monte".
El pedido de internación y la angustia de una madre
Visiblemente angustiada, con lágrimas en los ojos, Celestina volvió a pedir por la internación de su hijo para que pueda estar medicado. "Me da pena ver a mi hijo así. Cuando él está medicado podés compartir, podés hablar bien con él, pero cuando no está medicado está bien perdido", lamentó.
Hace tiempo que esta madre golpea puertas para que su hijo reciba la asistencia adecuada. "Por favor, necesito que lo lleven al Ragone. Si seis policías no pudieron con él, ¿qué queda para mí? La verdad, me duele verlo así, me duele ver lo que hace. La verdad, quiero ahorcarme", expresó con desesperación.
También pidió disculpas a los efectivos policiales de Tartagal por lo que les tocó vivir durante el ataque.
El estado de salud del joven
La mujer pudo verlo en el nosocomio. Estaba acostado con suero, pero todavía tenía puesta la ropa con sangre con la que llegó al hospital. "Tenía moscas y le dije que se cambie porque si no le iban a poner bichos. Está golpeado, tiene los ojos verdes, cortaduras en la frente, tiene un chichón en la cabeza", relató.