Seis policías en la mira de la Justicia por la salvaje golpiza a un luthier
Lautaro Ruiz quiso tomar un colectivo con su guitarra y terminó golpeado por una hora y veinte minutos. La Justicia ya identificó a seis policías. Lo que se sabe hasta ahora...
La investigación por la brutal golpiza que sufrió el joven profesor y luthier Lautaro Ruiz avanza y ya tiene nombre y apellido: seis efectivos de la Seccional Primera están bajo la lupa de la Justicia. El caso, que conmocionó a Santa Rosa, es investigado por los fiscales Guillermo Sancho y Natalia Urruti.
Fuentes judiciales confirmaron a LA ARENA que se identificó de manera preliminar a seis policías acusados de participar en la paliza al vecino santarroseño, que actualmente vive en La Plata. "Por ahora, son seis los efectivos", expresaron desde la Justicia.
Qué se investiga
Los investigadores buscan reconstruir la secuencia exacta de los hechos que terminaron con Lautaro atendido por personal médico y con la denuncia radicada tanto en la Justicia como en organismos de derechos humanos de la capital pampeana.
En ese marco, la Justicia citó hoy a declarar al chofer del colectivo de la empresa Plusmar con quien Lautaro, según su relato, tuvo un altercado porque no le dejaban subir una guitarra al micro. "Ya fue entrevistado el chofer", resumieron las fuentes. También citaron a presuntos testigos del inicio de la situación, que se originó en la Terminal de Ómnibus.
Además, los investigadores pidieron el relevamiento integral de los domos del Centro de Control de Operaciones (Cecom) y de las cámaras de videovigilancia privadas ubicadas en el trayecto que hizo el joven junto a los efectivos. También solicitaron informes a la Jefatura para certificar los libros de guardia, las patrullas que intervinieron y el rol de cada policía.
"Ya tenemos toda la información", completaron los voceros.
Por su parte, Lautaro habló hoy con LA ARENA y contó que firmó dos actas para iniciar la querella. La Fiscalía citó para mañana a Lautaro y a su padre para una entrevista en el marco de la investigación.
El relato de Lautaro
Lautaro se acercó ayer a la redacción de LA ARENA para contar lo que vivió en una secuencia que comenzó el domingo a la noche en la Terminal de Ómnibus. "Fui, con otro chico, a la Terminal para tomarme el colectivo, para irnos a La Plata", relató, y contó que llevaba una guitarra que había arreglado para un cliente.
En ese momento, Lautaro y su amigo tuvieron un problema con los trabajadores de Plusmar porque no les dejaban subir los instrumentos al micro. "Al ser un instrumento, que vale mil dólares o más, no lo podemos dejar en un despacho, por lo que nos retuvieron en el lugar", recordó. Minutos después, los trabajadores llamaron a la policía por "obstrucción pública".
"Llegó la policía que, en lugar de calmar las cosas, estaban sacados, era muy difícil comunicarse con ellos. Saqué mi celular y les pedí disculpas porque iba a grabar para que todo quede sentado", dijo. Y agregó: "Se me vinieron cuatro oficiales mujeres, una me sacó el teléfono, se lo saqué, y con esa excusa me dijeron que le estaba pegando a una mujer".
Lautaro, que sufre de ansiedad crónica y ataques de pánico, contó que intentó escapar: "Me empecé a ir para atrás... empecé a correr, les dije que solo quería irme a mi casa". En su desesperación, tocó timbre en una casa y saltó un tapial, pero fue alcanzado por los policías.
"Los policías me agarraron en el piso y me empezaron a golpear: una mujer policía me pegaba patadas en un costado y otro policía hombre del otro costado", describió. Luego llegaron ocho efectivos más y la paliza continuó: "Me apoyaron las rodillas en el piso... me decían que me iban a matar: me sacaron a la rastra, me tiraron fuera de la calle, y entre 10 me empezaron a pegar patadas en la misma calle".
El joven dijo que lo llevaron a la Seccional Primera, donde siguió el calvario: "Me llevaron a una celda, me pusieron contra la pared, me esposaron... me daban piñas en los riñones, y se pusieron sádicos, me sacaban fotos como en una sesión, me agarraban de los hombros y me daban rodillazos en la columna".
Una hora y veinte minutos de golpes
Lautaro resultó con golpes en la nariz y hematomas en los ojos. "Después de la paliza, empecé a toser, no podía respirar, y dos policías me trasladaron al hospital Evita". Tras la revisión médica, la médica del Evita le dio el alta y los efectivos lo volvieron a llevar a la comisaría. "De la nada, lo dejaron ir a su casa", dijo.
"Me golpearon por una hora y 20 minutos, es mucho tiempo... fue todo muy brutal", afirmó. Al día siguiente, Lautaro y sus padres radicaron la denuncia en la Fiscalía de turno y en el área de Derechos Humanos del Gobierno provincial. Su familia lo llevó a varios centros médicos para tratarle las heridas. "Me golpearon muy fuerte, y no me mataron porque tuve suerte", completó.
La versión policial
Fuentes de la Seccional Primera dieron su versión de los hechos, aunque no explicaron por qué el joven terminó con heridas de esa magnitud. "Acudimos a una presencia en la Terminal por un problema con unos pasajeros con el chofer", sostuvieron, y agregaron que el chofer les dijo que uno de los pasajeros se había enojado porque no le dejaban subir la guitarra en el lugar donde iba sentado, sino que debía colocarla en el sector de equipajes, y que "esta persona se puso agresiva con el chofer y con el personal policial".
Según la versión policial, el joven "se tornó agresivo" con sus padres, "hizo caso omiso" a los pedidos de la Policía, "arrojó golpes de puño al personal policial" y se dio a la fuga por la calle Corrientes hacia la avenida Luro, donde "les arrojó una moto al personal policial". Luego de una persecución en Maestros Pampeanos y Luro, fue demorado, esposado y trasladado a la comisaría. Finalmente, "fue notificado en la causa y recuperó la libertad". También indicaron que uno de los policías resultó lesionado, ya sea por un golpe o por las heridas que le causó la moto que le habría arrojado el joven.