Seis petroleros quedaron en la calle y el gremio activó la alarma: la orden que llegó desde Trabajo
Seis puestos de trabajo petrolero quedaron colgando de un hilo y el gremio no tardó en reaccionar: la orden que llegó desde el Ministerio de Trabajo cambia el escenario para esas familias, pero la definición final todavía no está escrita.
El Ministerio de Trabajo de Santa Cruz metió la mano en un nuevo foco de conflicto en la cuenca petrolera: dictó la conciliación obligatoria y ordenó retrotraer el despido de seis trabajadores de una empresa de servicios que opera para una de las nuevas compañías de yacimientos.
Las cesantías se habían registrado en Pecom, firma que presta servicios para Patagonia Resources. La medida cayó como un golpe dentro del sector y empujó al SIPGER, el gremio que nuclea a los peroleros convencionales, a declararse en estado de alerta y movilización.
Qué dispuso la cartera laboral
La resolución provincial llegó este lunes y fue contundente: “retrotraer la situación al estado anterior a las desvinculaciones durante la vigencia de la medida”, según el texto difundido por canales oficiales.
El informe oficial explica que la decisión busca “reservar los puestos laborales mientras se desarrolla una instancia de negociación entre las partes, con intervención de la autoridad laboral provincial”.
En la misma línea, el escrito agrega que “los despidos quedan en suspenso durante el período conciliatorio, a la espera de una solución al conflicto”. Y encuadra la intervención dentro de las acciones del Gobierno provincial para “defender el empleo santacruceño y acompañar a las familias afectadas por las desvinculaciones”.
La palabra del funcionario
El coordinador del Ministerio de Trabajo en Zona Norte, Sebastián Santillán, salió a respaldar la medida y remarcó el peso humano detrás de cada expediente. “Desde el primer momento intervinimos para resguardar los puestos de trabajo. La conciliación obligatoria ordena retrotraer los seis despidos y abre una instancia de diálogo para buscar una solución”, sostuvo.
Y sumó: “Detrás de cada trabajador hay una familia y nuestra responsabilidad es estar presentes y utilizar las herramientas del Estado para defender el empleo santacruceño”.
Con la conciliación en marcha, los seis puestos quedan por ahora a salvo y el conflicto entra en una etapa de negociación entre la empresa de servicios, la operadora y el gremio, siempre bajo la órbita de la autoridad laboral provincial.