Seis intendentes cordobeses cambiaron su sillón por un cargo en la Provincia
El gobernador sumó a otra intendenta a su equipo y ya son seis los jefes municipales cordobeses que dejaron el sillón local para pasar a la Provincia. En varias localidades del interior el reemplazo salió del Concejo, y hay un detalle que se repite en todos los casos.
La intendenta de Mi Granja, Claudia Acosta, acaba de dejar su puesto para sumarse al gobierno provincial, y con su caso ya son seis los jefes municipales cordobeses electos en 2023 que hicieron lo mismo: abandonar la gestión local para ocupar funciones en la administración de Córdoba.
El fenómeno viene creciendo desde hace meses y abarca localidades de distinto tamaño. El alcalde de Alta Gracia, Marcos Torres, es hoy ministro provincial de Desarrollo Social. Su lugar en el municipio lo tomó el viceintendente Jorge De Nápoli.
En Laguna Larga, Matías Torres Cena fue nombrado secretario del gabinete provincial. Para reemplazarlo asumió la titular del Concejo Deliberante, Gisela Geremías.
El jefe municipal de Corralito, José Ignacio Scotto, ocupa desde hace dos años y medio la presidencia de la Agencia Córdoba Joven. Su sillón quedó en manos del concejal Gonzalo Querro.
El intendente de Cruz Alta, Agustín González, también se incorporó recientemente al gobierno provincial. Fue reemplazado por la edil Zulma Ferreyra.
Por último, el intendente de Capilla del Monte, Fabrizio Díaz, cumple otra función en el ejecutivo cordobés. En su lugar fue nombrado el edil Santiago Arenas.
Un patrón que se repite en el interior
Los seis casos comparten un mismo mecanismo: el intendente electo en 2023 deja el cargo antes de terminar el mandato y asume en la estructura provincial, mientras el reemplazo sale de las filas del Concejo Deliberante o de la viceintendencia. La rotación de nombres en los ejecutivos locales ya es una marca de la política cordobesa de los últimos tiempos.