Seis grúas nuevas para las rutas de Santa Cruz: dónde van a operar y qué cambia para los que viajan
La Policía Caminera de Santa Cruz sumará seis grúas y lectores de patentes para controlar las rutas: a los que viajan por los corredores provinciales les cambia la forma de moverse, y hay dos puntos del territorio que quedan en la mira.
El Gobierno de Santa Cruz confirmó la compra de seis grúas destinadas a la Policía Caminera, una inversión que se canaliza por el Ministerio de Seguridad y que apunta a aceitar la respuesta ante siniestros viales, los operativos preventivos y las situaciones en las que hay que sacar vehículos de la calzada. Según la información oficial, las unidades llegarían en los próximos días.
La medida no viene sola. Forma parte de un paquete más amplio que incluye tecnología para identificar rodados, conexión satelital, formación del personal, controles al transporte de cargas y pasajeros, fiscalización de ganado y gestiones para sumar puestos policiales en puntos clave de la provincia.
El problema de las distancias
La directora general de Policía Caminera, comisaria mayor Patricia Carrillo, puso el foco en una dificultad concreta: las enormes distancias que separan localidades y puestos de control complican el traslado de equipamiento. En ese contexto, las grúas permitirán ampliar la capacidad de intervención de la fuerza.
Carrillo explicó que el trabajo de la dependencia, que responde al Ministerio de Seguridad y a la Jefatura de Policía, va mucho más allá del control de papeles del vehículo. También abarca prevención del delito, identificación de personas, asistencia a conductores y controles en establecimientos rurales, con tareas que varían según las características de cada zona.
Once unidades y guardias de 24 horas
La fuerza cuenta con 11 unidades operativas repartidas en el territorio santacruceño. Los efectivos se despliegan sobre todo en las rutas nacionales 3 y 40 y en distintos corredores provinciales, con presencia en puntos como Ramón Santos, Tres Cerros, Krasch, Gobernador Mayer y La Esperanza.
En esos lugares hay personal que vive en los mismos puestos y cumple un régimen de siete días de servicio por 14 de descanso. La cobertura es permanente, las 24 horas, y se refuerza con operativos especiales coordinados con la División de Investigaciones, las unidades de Canes y el Departamento de Operaciones Rurales (DOR).
Si bien el trabajo se intensifica en las campañas de verano e invierno, desde la fuerza remarcaron que los controles y las tareas preventivas se sostienen durante todo el año, con planificación de operativos programados y acciones conjuntas entre las distintas áreas.
Lectores de patentes y satélite para las zonas alejadas
La incorporación de tecnología es otro de los ejes. Carrillo mencionó los sistemas de consulta de comunicaciones y medidas judiciales que permiten verificar requerimientos sobre personas, vehículos y otros elementos de interés para investigaciones.
Además, un convenio de cooperación entre los ministerios de Seguridad de la Nación y de Santa Cruz hizo posible sumar cámaras lectoras de patentes, los sistemas LPR. Los equipos ya empezaron a funcionar en el puesto de Güer Aike y son parte de un proyecto que busca avanzar hacia un esquema de identificación vehicular conectado a nivel federal. La ampliación se presentó como un desarrollo en marcha, no como una cobertura tecnológica ya extendida a toda la provincia.
En comunicaciones, la funcionaria valoró los equipos de internet satelital entregados por el Gobierno provincial y la colaboración de productores rurales para mejorar la conectividad en sectores determinados. El objetivo es facilitar el enlace entre puestos, aceitar la coordinación operativa y mejorar la asistencia ante emergencias en zonas alejadas o con problemas de conexión.
Más formación para controlar cargas y pasajeros
La capacitación del personal también ocupa un lugar central. A partir de un trabajo articulado entre las áreas de Seguridad y Transporte, los efectivos recibieron formación para fiscalizar vehículos de carga y de pasajeros, lo que incluye la revisión de documentación y la confección de actas de infracción.
La idea es ampliar las posibilidades de control en corredores usados por las actividades mineras, petroleras y comerciales. Carrillo señaló que poder fiscalizar este tipo de transporte era un pedido de la propia Dirección General y que las acciones permitieron avanzar en la regularización de la documentación de transportistas, sobre todo en la zona norte de la provincia.
En paralelo se creó una sección vial dentro de la estructura de la Policía Caminera y se trabaja en la formación de futuros operadores de grúas, mientras se tramitan las licencias habilitantes para esa función.
Dos puestos proyectados en corredores estratégicos
La Dirección General gestiona la instalación de dos nuevos puestos de control en corredores considerados estratégicos por su circulación interprovincial. Uno de los proyectos prevé instalar un tráiler en la intersección de la Ruta Provincial 43 y la Ruta Nacional 40, sector utilizado por vehículos que entran a Santa Cruz desde Río Mayo, en Chubut.
La segunda propuesta busca recuperar la presencia policial en el antiguo emplazamiento de Holdich, sobre la Ruta Provincial 16. Se trata de un corredor de ripio que conecta Las Heras con Comodoro Rivadavia y que, según Carrillo, puede usarse para esquivar el control de Ramón Santos. Para ambos puntos se gestiona un tráiler, con el propósito de ampliar la cobertura preventiva y reforzar los controles sobre los vehículos que circulan entre provincias. Por ahora no hay fecha de instalación ni de puesta en funcionamiento.
Ganado, sarna ovina y abigeato
Las tareas de la Caminera también alcanzan al traslado de animales y a la prevención del robo y hurto de ganado. Por disposición del Ministerio de Seguridad, los efectivos verifican la documentación de los transportes que entran y salen de Santa Cruz, con las guías correspondientes y las constancias sanitarias exigidas.
Carrillo hizo hincapié en los controles del ganado ovino y en la verificación de las constancias de baño sanitario, un requisito ligado a la preservación de la condición sanitaria provincial frente a la sarna ovina y a la protección de la producción ganadera. Se fiscalizan especialmente los transportes que salen de la provincia, aunque los controles también alcanzan a los que ingresan, con verificación de procedencia, condiciones sanitarias y documentación.
El operativo de la peregrinación a Güer Aike
La Policía Caminera tendrá a su cargo la coordinación del dispositivo de seguridad para la 46.ª peregrinación a la Virgen de Güer Aike, prevista para el 8 de diciembre de 2026. El operativo se organiza junto con autoridades eclesiásticas, el municipio, organismos de seguridad, Protección Civil, personal sanitario y organizaciones civiles.
La planificación contempla la regulación del tránsito, la protección de los peregrinos, los controles preventivos y la presencia policial a lo largo del recorrido. Entre las medidas figuran los controles de alcoholemia, la organización de los accesos y la habilitación de sectores específicos para vehículos autorizados, además de accesos para personas con dificultades de movilidad.
Carrillo pidió a conductores y peregrinos respetar las indicaciones del personal policial y circular con precaución durante una jornada en la que se espera un importante movimiento de personas y vehículos.
Un desafío que exige sostener la presencia
Al hacer balance, la directora general destacó el acompañamiento del Gobierno provincial y del Ministerio de Seguridad, y el trabajo de los efectivos en los distintos puestos, incluso bajo condiciones climáticas adversas.
Las seis grúas, los lectores de patentes, la conectividad satelital, la capacitación y la gestión de nuevos puestos son parte de las acciones informadas para fortalecer la capacidad operativa de la fuerza. El desafío es sostener los controles en una provincia de grandes distancias, con corredores que conectan zonas productivas, localidades santacruceñas y provincias vecinas. Desde la Caminera señalaron que la prevención, el equipamiento, la formación del personal y la articulación institucional son herramientas centrales para mejorar la seguridad en las rutas.