Segundo bombardeo en una semana: el cráter que dejó un misil ruso en un edificio de Kiev y el desgarrador relato de una sobreviviente
Una nueva lluvia de misiles y drones rusos dejó un cráter en un edificio de Kiev. ¿Qué fue lo que realmente pasó en el barrio de Pozniaki?
Al menos 22 personas murieron tras una nueva andanada de misiles y drones rusos sobre Kiev, la segunda en siete días. El ataque ocurrió en la previa de la cumbre de la OTAN en Turquía, y dejó un cráter en medio de un barrio residencial.
Rusia lanzó 68 misiles y 351 drones contra la capital ucraniana, según la Fuerza Aérea de Ucrania. Durante la noche se escucharon más de diez explosiones en la ciudad, mientras sonaban las alarmas por misiles balísticos.
El drama de Anna Misko: “Sobreviví de milagro”
Una de las explosiones impactó de lleno en el edificio donde vive Anna Misko, de 36 años, en el barrio de Pozniaki, al este de la capital. “Tengo un hijo y siempre bajamos a la planta baja”, relató. Esta vez, dijo, sobrevivió “por milagro”, ya que los primeros pisos de su edificio quedaron completamente arrasados.
El ataque del lunes abrió un enorme cráter en un bloque de departamentos de varios pisos. Es el segundo bombardeo consecutivo en el que Rusia emplea misiles balísticos, difíciles de interceptar incluso para los sistemas Patriot de fabricación estadounidense.
Zelenski exige “decisiones firmes” a la OTAN
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, pidió a sus aliados que tomen medidas concretas para aumentar el suministro de defensas aéreas. “Es de una importancia crucial que el mundo -y, ante todo, Estados Unidos y nuestros socios europeos- salga de la cumbre de la OTAN en Ankara con decisiones firmes en apoyo de nuestra defensa aérea”, afirmó en redes sociales.
Se espera que Zelenski y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hablen sobre la guerra al margen de la cumbre que comienza el martes en Ankara. El conflicto comenzó en 2022 con la invasión rusa.
Balance de víctimas y la versión de Rusia
Los ataques nocturnos dejaron al menos 15 muertos en Kiev y siete en Vyshneve, una ciudad cercana a la capital, además de decenas de heridos, según las autoridades ucranianas.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber ejecutado un “ataque masivo” contra “empresas del complejo militar-industrial” y contra instalaciones energéticas en varias regiones ucranianas. El ejército ruso sostuvo que también derribó más de 500 drones ucranianos durante la noche.
En paralelo, el ejército ucraniano reivindicó haber atacado la refinería de Omsk, a unos 2.500 km de las fronteras de Ucrania. Es una de las mayores refinerías del país y la más lejana alcanzada por Kiev desde el inicio del conflicto. El gobernador de la región siberiana, Vitali Khotsenko, confirmó el ataque en Telegram y precisó que no causó víctimas.