¿Se viene un gigantesco negocio fluvial? El puerto de Rosario podría arrebatarle una megadescarga a Uruguay
El puerto de Rosario podría quedarse con la descarga de 400 barcazas que hoy se hace en Uruguay. ¿Qué significa esto para la economía local?
El puerto de Rosario está a punto de quedarse con una operación inédita: la descarga de 400 barcazas que hasta ahora se realizaba en la terminal uruguaya de Nueva Palmira. De concretarse, sería un golpe de efecto para la economía local.
Según informó el medio uruguayo El ECO, los propietarios de las embarcaciones decidieron realizar una prueba operativa en la terminal rosarina para evaluar si trasladan definitivamente las futuras entregas. El buque multipropósito AAL Hamburg, que venía descargando lotes en Nueva Palmira y estaba fondeado frente a La Plata, cambió su itinerario: no irá a Uruguay, sino que llegará al puerto santafesino.
Un negocio de proporciones
No es una operación menor. El plan incluye la incorporación de 400 barcazas jumbo y 15 remolcadores para fortalecer el transporte fluvial de mineral de hierro a través de la hidrovía. Las barcazas fueron construidas por astilleros brasileños como Río Maguari, Jurá y Río Amazonas, con financiamiento del Fondo de la Marina Mercante de Brasil y del Banco Nacional de Desarrollo de Brasil.
La empresa LGH es la que incorpora la nueva flota para transportar mineral de hierro desde Corumbá (Mato Grosso do Sul) hasta las terminales del Río de la Plata, donde se haría transbordo en buques de mayor porte con destino a mercados internacionales. Cada barcaza puede cargar alrededor de 3.500 toneladas de mineral de hierro.
¿Por qué Rosario?
Hasta ahora, Nueva Palmira concentró esta operatoria. Desde fines del año pasado, el AAL Hamburg realizó 20 escalas y descargó entre 13 y 16 barcazas por viaje. Sin embargo, todavía resta entregar la mayor parte de las embarcaciones, por lo que la prueba en Rosario podría definir dónde continuará el programa durante los próximos dos años.
Sumar esta operatoria sería clave para el puerto de Rosario: cada descarga moviliza a decenas de trabajadores especializados, agencias marítimas, remolcadores y empresas de servicios portuarios. La decisión final se conocerá tras la prueba.