¿Se viene un acuerdo electoral entre LLA y el PRO? Los gestos que encienden las alarmas en la Ciudad
¿Se terminaron los enfrentamientos? Los gestos entre LLA y el PRO que reavivan la especulación sobre una alianza electoral en la Ciudad de Buenos Aires. Enterate qué cambió.
La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete no solo marcó un giro en la estrategia del Gobierno, sino que volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de una alianza entre La Libertad Avanza y el PRO para las elecciones de 2027 en la Ciudad de Buenos Aires.
El perfil dialoguista de Santilli quedó en evidencia durante su jura en la Casa Rosada, donde participaron trece gobernadores de distintos espacios políticos. Desde entonces, el nuevo jefe de Gabinete inició una ronda de reuniones con mandatarios provinciales para construir consensos en torno a la reforma electoral y la eliminación de las PASO.
¿Por qué ahora se habla de alianza?
En la Casa Rosada reconocen que la confrontación permanente ya no es el único camino. La prioridad ahora es consolidar el proyecto libertario de cara a la reelección de Javier Milei, y eso implica sumar apoyos. En ese contexto, el vínculo con el PRO comenzó a destrabarse.
Tras meses de tensión, Jorge Macri modificó su discurso y endureció posiciones en seguridad y gasto estatal, alineándose con la narrativa libertaria. Además, participó de la jura de Santilli y volvió a mostrarse con Milei en actos públicos, una postal impensada meses atrás.
Dos miradas sobre el acuerdo
En LLA aseguran que el espacio está en condiciones de competir solo en la Ciudad, pero admiten que una lista compartida con el PRO evitaría la dispersión del voto no peronista. Del lado del macrismo, entienden que solos no alcanza, como quedó demostrado en las legislativas del año pasado, cuando quedaron relegados al tercer lugar.
Sin embargo, cualquier negociación está en una etapa preliminar. La clave estará en la relación entre Karina Milei y Mauricio Macri, dos figuras centrales para un eventual entendimiento de fondo.
Mientras tanto, el Gobierno apuesta a bajar la tensión y ampliar su base de sustentación con la mira puesta en 2027.