Se tropezó con una tapa en la vereda, demandó al municipio y 25 años después llegó el fallo
Sofía caminaba a visitar a su médica cuando tropezó con una tapa que sobresalía de la vereda y se fracturó el hombro. Denunció al municipio y esperó 25 años por la sentencia: lo que resolvió la jueza le dio vuelta el reclamo.
Una caída en una vereda de Villa Ballester terminó en un expediente que tardó un cuarto de siglo en resolverse. La Justicia rechazó la indemnización que reclamaba una jubilada que se fracturó el hombro al tropezar con una tapa de la red de agua, según informó TN.
La mujer tenía 67 años cuando ocurrió el episodio, en agosto de 2001. La resolución del Juzgado en lo Civil y Comercial N° 5 de San Martín llegó el 21 de octubre de 2026, a cargo de la jueza Gladys Mabel Zaldúa.
Cómo fue la caída que originó la causa
El hecho denunciado se produjo el 18 de agosto de 2001, cerca de las 14:45. Sofía Rosa Pollak caminaba por la calle Paraná, entre Corrientes y San Juan, para visitar a su médica de cabecera.
Según su relato, al pasar frente a una vivienda de la altura 2367 tropezó con una tapa de Aguas Argentinas que sobresalía del nivel de la vereda. Producto del golpe sufrió una fractura del húmero derecho y lesiones en el hombro que le afectaron la movilidad.
Casi dos años más tarde, en junio de 2003, presentó una demanda por 62.000 pesos. El reclamo incluía daño físico, incapacidad sobreviniente, gastos médicos, daño moral y daño psicológico.
Qué respondieron la Municipalidad y Aguas Argentinas
Las partes demandadas rechazaron tener responsabilidad en el accidente. Aguas Argentinas afirmó que no contaba con registros de trabajos en el lugar y puso en duda el mal estado de la tapa.
La Municipalidad de General San Martín, por su lado, sostuvo que no estaba probado cómo se había producido la caída y remarcó que el mantenimiento de la vereda también le correspondía al dueño del inmueble.
El recorrido procesal tuvo varios giros. En 2010 la mujer desistió de la demanda contra Aguas Argentinas. También se sumaron al expediente los herederos del propietario frentista, que había fallecido en 2011. Recién en agosto de 2026 la causa quedó en condiciones de ser sentenciada.
Por qué la jueza desestimó el reclamo
La magistrada revisó las fotografías, los testimonios y la documentación médica. Los registros probaban que la mujer había sufrido lesiones compatibles con una caída, pero no alcanzaban para determinar que la tapa hubiera provocado el accidente.
Uno de los puntos más flojos de la prueba fue el material fotográfico: no permitía ubicar con precisión el lugar del hecho. A eso se sumó que ningún testigo presenció directamente el tropiezo.
Dos vecinas declararon que la vereda estaba en buenas condiciones y que la tapa se encontraba a nivel del piso. Con esos elementos, el tribunal concluyó que no había pruebas suficientes para vincular el supuesto desperfecto con las lesiones.
El fallo rechazó la demanda contra la Municipalidad y contra los herederos del frentista. Además, cargó las costas judiciales sobre la mujer, aunque no precisa el monto que deberá afrontar.