Se suben a una lancha en Berisso y aparece una monja en fuga: el plan que nadie esperaba
Una monja que escapa de su destino se sube a una lancha en Berisso y el público la acompaña. La historia, el elenco y el detalle que nadie se imagina, en una experiencia que mezcla teatro y río.
El Embarcadero de Berisso será el punto de partida de una propuesta que rompe con todo lo conocido: una obra de teatro que se desarrolla a bordo de una lancha mientras navega por la Ribera. La cita es el sábado a las 17.30 y las entradas ya se pueden reservar.
Se trata de Stella Maris, una experiencia escénica creada por la compañía Ujo Teatro, que tiene sede en Argentina y España. Su fundador, el actor, director y dramaturgo andaluz Alonso Gil Gil, vive en Buenos Aires desde hace 25 años y comparte la dirección con María Soledad Marciani, oriunda de Berisso.
Una monja que huye por el Río de la Plata
La historia sigue a Estrella, una monja nacida en Andalucía que lleva a la Virgen alojada en su cuerpo. Según la premisa, solo se librará de Ella cuando dé a luz al Mesías, porque Dios quiere un nuevo Hijo que no sea crucificado. Pero Estrella tiene otro deseo: ser cantante.
La obra juega con símbolos cristianos desde una perspectiva que podría resultar provocadora: la monja es interpretada por un hombre. Gil Gil aclara que escribió el material desde el respeto hacia una religión en la que él mismo cree, y que la intención no es cuestionar lo divino sino humanizar a una figura central a través de un conflicto cotidiano.
"Es una historia muy simple, es una chica que tiene un deseo, que es ser cantante, y ese deseo no se corresponde con la misión que se le ha otorgado, y entonces ella intenta rebelarse", explica el director.
Teatro sin butacas y con el río como escenario
La propuesta se enmarca en lo que la compañía llama "dispositivo lancha", una línea de trabajo que busca sacar el teatro de los espacios convencionales. "Queremos torcer un poco más esto de los espacios no convencionales porque la idea de la que nosotros partimos, en este caso concreto con la lancha, es que es un elemento más de la dramaturgia", señala Gil Gil.
El público no solo verá la obra: será parte de ella. Durante una hora de navegación, los asistentes acompañarán a Estrella en su huida, que la llevará hacia la Isla Paulino, donde le prometieron alojamiento por unos días. En el camino, compartirá con desconocidos que pronto dejarán de serlo el deseo que la habita.
"Lo que intentamos generar desde la compañía es no solo un espectáculo sino una experiencia en todo su conjunto", agrega el director.
La naturaleza es un actor más. Gil Gil parafrasea al crítico Jorge Dubatti al decir que "hay algo incontrolable en el teatro", una idea que se potencia en un entorno natural. El año pasado, la lluvia se coló en la experiencia y terminó integrándose a la dramaturgia.
"Tenemos una historia para contar, que es la historia de Estrella, pero el cómo se va a contar no solo va a depender de nosotros, sino también del público que viene a acompañarnos y del espacio que nos recoge", avisa.
El diseño de vestuario y arte está a cargo de María Soledad Marciani, con diseño de producción de Gabriel Gómez Barrios y asistencia de vestuario de Nilda Aschieri. Las entradas se reservan a través de la plataforma Tikzet y hay descuentos para estudiantes y jubilados.