Se sentaron 10 policías chaqueños por la golpiza a jóvenes Qom: no hablaron y el juicio sigue
Más de seis años después de la golpiza y la detención de jóvenes Qom en Fontana, diez policías se sentaron ante el tribunal. Los acusados se negaron a declarar y el proceso recién empieza: las próximas audiencias ya tienen fecha.
Después de varias postergaciones y a más de seis años del episodio, diez efectivos de la Comisaría Tercera de Fontana empezaron a ser juzgados por la violencia institucional contra jóvenes del pueblo Qom en el barrio Banderas Argentinas. La primera audiencia se realizó este lunes 5 de octubre.
En la jornada inicial se unificó la querella del Estado, que quedó en manos del Comité de Prevención de la Tortura y otros Tratos y Penas Crueles Inhumanas y/o Degradantes, mientras que la Subsecretaría de Derechos Humanos y Género continuará interviniendo. Luego se leyó el requerimiento de elevación a juicio y los acusados optaron por no declarar como imputados.
Quiénes son los policías imputados
El tribunal, integrado por los jueces Dolly Fernández, Ernesto Azcona y Cristina Pisarello, confirmó que las próximas audiencias serán el 13, 14 y 15 de octubre a partir de las 8.
Las imputaciones son diversas. Cristian Ariel Flores, Orlando Sergio Martín Cabrera, Cristian Eduardo Foschiatti y Cristian Omar Benítez están acusados de allanamiento ilegal y vejaciones agravadas.
Antonio Andrés Fernández, César Matías Torres, Diego Adrián Latorre y Sofía Daiana González enfrentan cargos por vejaciones agravadas.
Sebastián Alberto Vallejos está imputado por vejaciones y falsedad ideológica, mientras que la comisaria Claudia Beatriz Lucena afronta acusaciones por encubrimiento agravado y detención ilegal.
Qué pasó el 31 de mayo de 2020
Aquel día, agentes de la Comisaría Tercera de Fontana entraron a una casa por la fuerza y con violencia. Golpearon a quienes estaban adentro y se llevaron detenidos a tres jóvenes y a una menor de edad. Según la reconstrucción del caso, lo hicieron mediante forcejeos, empujones, golpes de puño, patadas y golpes con armas de fuego, mientras los insultaban y hacían referencia a su pertenencia a la comunidad Qom.
Dentro de la dependencia policial continuaron los insultos, las amenazas de muerte, las agresiones, los malos tratos y las torturas. Una de las jóvenes denunció además abuso sexual por parte de los agentes.