Se puede prevenir: la vacuna que se da a los 11 años y frena un cáncer evitable
Una sola dosis en la infancia y un control periódico pueden evitar el avance de una enfermedad silenciosa. Los especialistas explican por qué no hay que esperar los síntomas.
El cáncer de cuello uterino se puede prevenir y detectar a tiempo. En Tucumán, la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) y los controles periódicos son las herramientas centrales para evitar que la enfermedad avance.
Durante una entrevista en Los Primeros, el ministro de Salud Pública de la provincia, Luis Medina Ruiz, remarcó que la inmunización contra el VPH se aplica a los 11 años, es gratuita y obligatoria para niñas y varones. "Hay una vacuna que se coloca a los 11 años, es gratis y es obligatoria", señaló, y agregó que esta estrategia es una de las principales para prevenir la infección.
El funcionario también destacó la importancia de la detección temprana. "Eso es algo muy bueno que nosotros lo estamos haciendo en todos los CAPS, en los hospitales y también en el tráiler que recorre toda la provincia", explicó, en referencia a los dispositivos móviles que acercan los estudios a distintos puntos del territorio.
El rol del VPH y el Papanicolaou
La secretaria de Salud, Cristina Majul, explicó que el VPH es uno de los principales factores vinculados al desarrollo del cáncer de cuello uterino. "Es un virus", señaló, y aclaró que se transmite principalmente por contacto sexual.
Majul puso el foco en los controles ginecológicos: el Papanicolaou permite detectar alteraciones en las células del cuello uterino antes de que se conviertan en un cáncer invasivo. "Si yo hago un Papanicolaou y me sale que hay una alteración, hay que tratarla en ese momento. Y eso cura", sostuvo.
Según el Ministerio de Salud Pública, la mayoría de las infecciones por VPH son transitorias y desaparecen solas, pero algunas de alto riesgo pueden persistir y favorecer la aparición de lesiones precursoras.
Dónde hacerse los controles gratis
En Tucumán, los estudios se realizan de forma gratuita en los CAPS, policlínicas y hospitales, además de los dispositivos móviles que recorren la provincia. También funcionan los Nodos Rosas, destinados a facilitar la prevención, detección y tratamiento de distintos tipos de cáncer, entre ellos el de cuello uterino.
La recomendación de los especialistas es no esperar a tener síntomas para consultar. La vacunación, los controles periódicos y la detección temprana pueden evitar que una lesión avance y permiten, en muchos casos, acceder a tratamientos oportunos y curativos.