Se presentó solo en Tribunales y confesó: el insólito giro en la causa del tiroteo en Villa El Salvador
Un joven se presentó por su cuenta en Tribunales y confesó haber ocultado las armas del tiroteo en Villa El Salvador. ¿Qué pasó con los cuatro imputados?
La investigación por el ataque armado a una vivienda en Villa El Salvador, Chimbas, sumó este viernes un capítulo inesperado. Mientras la Justicia formalizaba la causa contra cuatro hombres, un joven se presentó por su cuenta y admitió haber escondido las armas usadas en el hecho.
En la audiencia, los fiscales Ignacio Achem y Alejandro Mattar imputaron a Facundo Rodríguez Marcoleta, Julio Rodríguez Marcoleta, Thiago Bajinay y Leonardo Argañaraz por el tiroteo y el intento de incendiar la casa de Carlos Maximiliano Páez y su hijo Azarias Aron Páez. Según la pesquisa, el ataque fue una represalia por el balazo que recibió Alejandro Rodríguez Marcoleta, remisero y hermano de dos de los acusados.
¿Quién es el quinto implicado que apareció en Tribunales?
La sorpresa llegó cuando Agustín Castro se presentó voluntariamente junto a un familiar y confesó haber recibido y ocultado en su vivienda las armas presuntamente utilizadas en el ataque. Por esa declaración fue imputado por tenencia de arma de fuego, pero recuperó la libertad al no ser señalado como autor directo del tiroteo.
El juez de Garantías Matías Parrón formalizó la investigación penal preparatoria y fijó un plazo de seis meses para reunir pruebas. Los cuatro imputados principales quedaron acusados por incendio, portación de arma de fuego de uso civil, daño y amenazas agravadas. Solo Facundo Rodríguez Marcoleta, que ya cumplía prisión domiciliaria por narcotráfico, seguirá con tobillera electrónica.
El trasfondo del conflicto: una emboscada y una represalia armada
Todo comenzó el 9 de julio, cuando Carlos Maximiliano Páez y su hijo emboscaron al remisero Alejandro Rodríguez Marcoleta en calle Benavídez, entre Catamarca y la rotonda de calle Salta. Le dispararon en la ingle y lo dejaron gravemente herido. Horas después, la madrugada del 10 de julio, los ahora imputados llegaron a la casa de los Páez, efectuaron varios disparos y arrojaron una bomba incendiaria en el ingreso, que no causó daños mayores. Con los agresores del remisero ya condenados, la causa se centra en determinar la responsabilidad de quienes ejecutaron la represalia.