Se ponen un chaleco y cobran lo que quieren: lo que pasa en Orán si te negás a pagar
¿Qué pasa en Orán cuando un conductor se niega a pagarle al 'cuidacoches' que se instaló frente al boliche? La respuesta que dio el dueño del local nocturno enciende las alarmas.
Un grupo de 'cuidacoches' se instaló frente a los locales nocturnos de Orán y extorsiona a los conductores con una modalidad que ya derivó en agresiones y daños a los vehículos. La situación fue denunciada públicamente por un empresario de la noche, que advirtió que la actividad del sector está en riesgo.
El propietario del local bailable Set Night Club, Alejandro Cazón, salió a exponer lo que ocurre en las inmediaciones del establecimiento. Según contó a Radio Metro, quienes dicen cuidar los autos en realidad imponen tarifas a su antojo y reaccionan con violencia cuando el conductor se niega a pagar.
El método que denuncian
La mecánica, según el relato del comerciante, es simple y se repite noche tras noche. “Cualquiera se pone un chaleco y va y te cobra lo que quiere ahí; si no le pagan, te rompen la camioneta, te rompen los espejos, te los rayan, te los pinchan o te desinflan la goma”, describió Cazón.
El reclamo no es solo por el dinero: el empresario señaló que los agresores también hostigan al personal del boliche y atacan los vehículos de los clientes. “Sinceramente es un abuso total y aprovechan el negocio mío para lucrar con eso y encima son totalmente abusivos; nosotros los corremos, los chicos encima son atrevidos, te quieren pegar, apedrean los vehículos”, sostuvo.
Clientes que ya no vuelven
El impacto se siente en la concurrencia. De acuerdo con el dueño del local, muchos clientes dejaron de asistir por miedo a lo que pueda pasarles a sus autos. “Muchos clientes se quejan, directamente ya no quieren ir al boliche, tienen que dejar su vehículo a cinco cuadras y no sabemos nosotros mismos cómo lidiar con este problema”, agregó.
La preocupación del sector nocturno no es aislada: la presencia de estos 'cuidacoches' fuera de toda regla perjudica la actividad y, según Cazón, también a la sociedad en general.
Denuncias sin respuesta
El propietario confirmó que ya presentaron reclamos formales ante las autoridades para exigir una solución que garantice la seguridad en la zona. Sin embargo, hasta el momento no habrían obtenido respuestas concretas.
La situación en Orán refleja un conflicto que crece al ritmo de la noche: el estacionamiento en la vía pública se convirtió en un negocio violento que espanta a los clientes y complica a los comerciantes.