Se odiaban, pero algo los volvió a sentar en la misma mesa: Massa, Kicillof y Máximo, otra vez juntos
Se odian, se acusan de traidores y hasta se destrozan en público. Pero cuando el poder y la caja quedan lejos, Massa, Kicillof y Máximo Kirchner vuelven a posar juntos. ¿Qué los une realmente?
La escena se repitió en la Casa de la Provincia de La Pampa: Sergio Massa, Axel Kicillof y Máximo Kirchner aparecieron juntos, se dieron la mano y se mostraron como socios de una misma fuerza. Las consignas que circularon fueron elocuentes: "nos queremos", "vamos todos juntos", "es contra Milei", "hagamos un frente antifascista".
Pero detrás de las sonrisas, la relación entre los tres está lejos de ser cordial. Unos y otros se acusan de traición, de ñoquis, de acomodarse en el Estado. La desconfianza mutua nunca desapareció.
¿Qué se dicen puertas adentro?
Según la nota original de TN, Kicillof considera que Massa es un "forro". Massa, por su lado, sostiene que La Cámpora siempre fue una agrupación de ñoquis acomodados en el Estado. Y La Cámpora desprecia a Massa, con el recuerdo fresco de cuando lo trataban de traidor.
Sin embargo, ahora todos están juntos. El objetivo es claro: sacar a Milei del poder.
Como dijo Borges: "No nos une el amor, sino el espanto". Pero el espanto no es hacia Milei. Es el miedo a pasar cuatro años más en el llano. Cuatro años sin cargos, sin caja, sin fueros, sin YPF, sin Télam, sin AySA, sin ANSES, sin el PAMI, sin ENARSA, sin Aerolíneas Argentinas, sin tener al Estado para colocar amigos, parientes, amantes y punteros.
El cruce que expone la interna
La unidad tampoco es total. Ayer mismo, Sergio Berni habló barbaridades sobre Axel Kicillof. En un minuto por reloj lo calificó como un destructor del peronismo, dijo que lleva la "runfla" de siempre, que destruye todo hacia abajo, que está haciendo un desastre, que es un ingrato y que no tiene honor ni lealtad.
Pero después aparecen todos juntitos, se dan la mano y van en la misma boleta para recuperar el poder y hacer lo mismo de siempre: emitir, expropiar, enriquecerse. La triple "E".
La confesión que sorprendió al aire
El diputado nacional Eduardo Valdés lo dijo con total claridad: "Robamos, pero hicimos". Una frase que, según el artículo original, nunca se había escuchado con tanta naturalidad de un legislador de peso del kirchnerismo.
El texto de TN traza un paralelismo: Cristina se habría robado 500 millones de dólares con las rutas del sur, pero hacía rutas. Milagro Sala se habría robado 20 millones de dólares con las viviendas en Jujuy, pero hacía casas. Schoklender y Bonafini se habrían robado 70 millones de dólares con el plan "Sueños Compartidos", pero hacían alguna que otra casa.
La pregunta que sobrevuela es: ¿para esto quieren volver? ¿Para robar de nuevo? ¿Para hacer caja de nuevo?
La militante peronista Mayra Arena había dicho algo similar tiempo atrás: la corrupción es buena porque aceita, porque todos muerden. "Robamos, pero hacemos".
El riesgo país y el fantasma de 2025
Todo esto también es riesgo país. Riesgo país es que te puedan expropiar, que te persigan por pensar distinto, que emitan sin parar y generen inflación. Pero también es que te pidan una coima del 15% o del 20% para poder hacer obra pública. Por eso, siempre que están por volver, el riesgo país se dispara.
Lo que no le puede pasar al gobierno de Milei de ninguna manera es repetir el escenario de 2025: la causa ANDIS, la causa Espert, la derrota en la Provincia de Buenos Aires, la explosión del riesgo país, la corrida del dólar, el aumento de la inflación, la sensación de ingobernabilidad.
Patricia Bullrich lo dijo claramente en Infobae: no puede volver a pasar el 2025. ¿Se acuerdan lo que fue el año pasado? Una catástrofe para todos. El periodista Joaquín Morales Solá contó incluso que el peronismo estaba pensando en Juan Schiaretti para hacerse cargo del país a través de una Asamblea Legislativa. Gente muy pesada instalando un clima muy pesado: "Milei no llega", "Milei se cae", "asume Villarruel", "asume Schiaretti", "Asamblea Legislativa", "elecciones anticipadas". Todo eso que Bullrich llama "ingobernabilidad".
Eso no se puede repetir porque es agotador para todos. Y sobre todo porque es la puerta de acceso al poder para los locos Adams, o los locos "K".
Como dijo Morticia Adams: "No te tortures, Homero. Ese es mi trabajo".