Se metieron en el barro de Bahía Blanca y volvieron con una misión que hoy moviliza a 23 paranaenses
Jonathan viajó a Bahía Blanca a ayudar en la inundación y volvió con una imagen que no pudo sacarse de encima: una nena de 12 años y su madre. Lo que hizo después con ese recuerdo terminó de dar forma a un grupo de 23 paranaenses.
El Grupo de Evacuación y Rescate (GER) de Paraná nació lejos de casa, en medio de una de las peores catástrofes de los últimos años. Tres de sus integrantes, Dekimpe Jonathan Exequiel, Romero Rubén Iván y Giles Marcelo, pasaron por los estudios de radio La Red Paraná para contar cómo se armó un equipo que hoy reúne a 23 personas dispuestas a intervenir cuando todo se complica.
La charla recorrió los orígenes del grupo, las capacitaciones que sostienen y el trabajo en equipo que exige cada operativo. La semilla, explicaron, quedó plantada después de que varios de sus miembros viajaran a colaborar en las inundaciones de Bahía Blanca, con movilidad y recursos que facilitó el Municipio de Paraná.
De la emergencia ajena a la propia
Esa experiencia los puso frente a frente con la crudeza de una catástrofe: familias que lo perdieron todo, necesidades urgentes y la certeza de que estar preparados marca la diferencia. Al volver, la decisión fue clara: organizarse, capacitarse y estar disponibles para actuar también en su propia ciudad.
Desde entonces, la formación es la columna vertebral del GER. Sus integrantes manejan conocimientos de medicina táctica, rescate vehicular y acuático, asistencia prehospitalaria y búsqueda y rescate en zonas agrestes. A eso suman reanimación cardiopulmonar (RCP), control de hemorragias, uso de desfibriladores y búsqueda con drones, entre otras herramientas.
La actualización es permanente, dicen, porque en una emergencia las condiciones pueden cambiar en cuestión de minutos. Por eso las capacitaciones están organizadas en niveles: desde los primeros conocimientos de evacuación y rescate hasta la formación de operadores e instructores. Los cursos están abiertos a civiles, guardavidas, integrantes de fuerzas de seguridad y personal militar.
Preparación antes que improvisación
Los integrantes del GER son tajantes con un concepto: no se puede sumar a alguien sin preparación a una situación crítica. "Vos no podés llevar a la tragedia a una persona que te va a generar más tragedia", explicaron durante la entrevista.
Mucha gente participa de las capacitaciones, pero ingresar al equipo operativo exige cumplir con todas las instancias de formación necesarias para asumir responsabilidades en una emergencia. La preparación técnica, sostienen, debe ir de la mano de la sensibilidad y el respeto por quienes están atravesando un mal momento.
Las noches que los marcaron
Entre las intervenciones que quedaron grabadas en la memoria del grupo, recordaron la búsqueda de dos personas desaparecidas durante una tormenta en Paraná. Fue una prueba dura, que exigió coordinación y confianza entre compañeros, y que terminó de soldar el vínculo interno.
También mencionaron rescates de animales y asistencias ante voladuras de techos y daños causados por fenómenos meteorológicos. Cada salida plantea desafíos distintos: hay que evaluar riesgos, ordenar los recursos disponibles y priorizar siempre la seguridad de las personas involucradas.
Las convocatorias, además, no eligen horarios. Muchas llegan de noche o con el clima en contra, y ahí se mide la predisposición de un voluntariado que no cobra por ayudar.
La historia de una nena de 12 años
De Bahía Blanca, Jonathan se llevó imágenes que todavía lo conmueven. Recordó a las familias que perdieron sus pertenencias y quedaron en una situación de enorme vulnerabilidad, con necesidades materiales y emocionales que excedían cualquier operativo.
Entre esos recuerdos apareció una nena de 12 años cuya madre recibió ayuda para comprar productos de higiene. La escena, contó, sigue movilizándolo y muestra el costado humano de una tarea que no termina cuando se cierra el operativo: detrás de cada intervención hay personas y familias que necesitan acompañamiento.
Para Jonathan, hay una condición que no se negocia a la hora de sumarse al voluntariado: "Si no tiene empatía y preocupación por el vecino, por los demás, no sirve".
Ojos puestos en el río
Hoy el GER trabaja en la planificación de eventuales contingencias por la crecida del río Paraná, en coordinación con Protección Civil y otros equipos de emergencia. Además, busca fortalecer su preparación física e incorporar más entrenamientos de natación para ampliar su capacidad de respuesta en el agua.
El Municipio les facilita espacios de entrenamiento, movilidad y parte del equipamiento, aunque el grupo todavía necesita insumos tácticos y materiales de primeros auxilios. Quienes quieran conocer su trabajo, consultar por las capacitaciones o averiguar cómo colaborar pueden encontrarlos en Instagram como g.e.r__oficial.
Para sus integrantes, cada intervención confirma lo mismo: la formación, la coordinación y la empatía son la base cuando alguien necesita ayuda.
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