El Concejo Deliberante de Santa Rosa quedó colmado para la presentación de “La Gambeta Loca”, el libro de Mario Vega y Jorge «Madera» Kalinger. Hubo música, glorias del fútbol pampeano de pie y un aplauso que emocionó a todos.
El recinto del Concejo Deliberante de Santa Rosa fue escenario de una noche distinta: la presentación de “La Gambeta Loca”, el libro que reúne anécdotas e historias del fútbol pampeano, escrito por Mario Vega y Jorge «Madera» Kalinger.
La sala quedó chica. Futbolistas de ayer y de hoy, directores técnicos, dirigentes, simpatizantes y amigos de toda la vida compartieron la misma pasión que los convoca desde siempre: el fútbol.
Los Caldenes abrieron la noche
La emoción arrancó desde el primer minuto con la actuación del grupo Los Caldenes. Guitarras y voces para traer al escenario esos temas que calan hondo en el sentir de la tierra pampeana.
Uno de los momentos más espontáneos llegó cuando la sala estalló en un aplauso cerrado para reconocer a las glorias presentes del fútbol provincial. Al escuchar sus nombres, los cracks de siempre se levantaron uno a uno para saludar con la mano, algunos con evidente timidez.
Risas, potrero y recuerdos
Hubo risas compartidas y recuerdos desopilantes del potrero y de los clubes de la provincia. Los protagonistas y el presentador Juan Carlos Carassay fueron los encargados de traerlos a la conversación, con una exposición que preparó el clima a fuerza de experiencias personales.
Kalinger, Vega y Claudio Dezeo —autor del prólogo— contaron cómo surgió el libro y de qué manera se fueron reuniendo las miles de anécdotas narradas por jugadores, periodistas y dirigentes. Como dijo Juanca, se trata de “una nueva expresión literaria”. También tomaron la palabra representantes de la Editorial Siete Sellos, donde se imprimió el ejemplar.
Un aplauso para «Condorito» Villegas
La noche tuvo su momento de sensibilidad con un aplauso conmovedor en memoria del querido Mauricio «Condorito» Villegas.
La velada dejó una certeza: la pelota es el mejor pretexto para encontrarse y, sobre todo, para celebrar la vida y la amistad.