Se hacía llamar 'ángel guardián' pero la sometió a un calvario: imputaron a jefe de la UNSJ por abuso sexual
Se hacía llamar su 'ángel guardián' pero la sometió a un calvario de acoso y abuso sexual. ¿Cómo logró manipularla durante meses? Los detalles que la Fiscalía reveló en la audiencia.
Un escándalo sacude a la Facultad de Ingeniería de la UNSJ. Nicolás Morales (63), jefe administrativo, fue imputado por abuso sexual simple reiterado tras someter a una empleada a un sistemático hostigamiento laboral y sexual que duró meses.
¿Cómo logró manipularla?
Según la fiscal Florencia Pons Belmonte, Morales se presentó como un 'salvador' cuando la víctima estaba desempleada y a cargo de su familia como madre soltera. Le decía 'Soy tu ángel guardián' y le hizo creer que su ingreso a la universidad era un favor personal, creando una deuda moral ficticia que usó para manipularla.
El hostigamiento era constante: se presentaba en su espacio de trabajo, le dedicaba canciones con doble sentido y le enviaba mensajes fuera del horario laboral con frases desagradables. Cuando ella lo rechazaba, él respondía con violencia laboral, amenazándola con reemplazarla y jactándose de que decidía 'quién entraba o no' al instituto.
Los ataques sexuales que la Fiscalía detalló
La violencia psicológica escaló al plano físico. El primer ataque ocurrió cuando Morales la abordó por la espalda, tocó sus partes íntimas sin consentimiento y le espetó una frase degradante. En septiembre de 2024, ante la negativa constante de la mujer, comenzó a forzar 'picos' sin su consentimiento. En noviembre de ese año, encontrándose a solas, se abalanzó sobre ella en un nuevo ataque sexual. Luego le pidió disculpas por mensaje, pero acompañado de una 'invitación desafortunada'.
El quiebre y la denuncia
El calvario tuvo un punto de inflexión el 9 de marzo, cuando ocurrió un nuevo episodio de hostigamiento. La víctima rompió el silencio: primero se lo comunicó al director del CEFOCCA, Roberto Mancinelli, y el 13 de marzo radicó la denuncia formal ante la Oficina por la Igualdad de Género de la UNSJ. Dos días después, acudió a la UFI CAVIG.
Como medida preventiva, la universidad separó los turnos: la denunciante continúa por la mañana, mientras que Morales fue relegado al turno tarde.
Pruebas digitales y un testimonio clave
Durante la audiencia, la fiscal presentó conversaciones de WhatsApp donde Morales insistía a pesar de que la víctima le dejaba claro que solo mantenían un vínculo laboral. Un dato relevante: Morales eliminaba sistemáticamente los mensajes que enviaba.
Además, una amiga de la víctima declaró haber sufrido un patrón de acoso similar: Morales organizó una falsa entrevista de trabajo en una estación de servicio con la promesa de hacerla ingresar a la UNSJ, situación que derivó en un nuevo hostigamiento.
La defensa minimizó los hechos
El abogado de Morales, José Beltrán, negó rotundamente el abuso de poder y la violencia sexual, calificando los hechos como un simple 'histeriqueo entre compañeros'. Incluso acusó a la Fiscalía de perder objetividad por el 'énfasis' puesto en el relato. Sin embargo, no se opuso al plazo de 9 meses para la investigación y adelantó que su cliente entregará su teléfono voluntariamente para peritar los mensajes. También deslizó que existe un 'móvil oculto' detrás de la denuncia.
Las medidas impuestas por la Justicia
El juez Mariano Carrera dictó medidas de coerción morigeradas: Morales permanecerá en libertad pero tiene prohibido acercarse a la víctima a menos de 300 metros, comunicarse con ella por cualquier vía y realizar actos que entorpezcan la investigación.