Se habla en voz baja en Salta: el tratamiento con bótox que promete borrar las arrugas de los testículos
Un hombre escuchó hablar del "planchado" del escroto en una mesa de café. Lo que empezó como una broma entre amigos derivó en una tendencia estética que ya genera curiosidad en Salta, pero los especialistas no la dejan pasar sin advertencias.
Se llama escrotox, se aplica con inyecciones de toxina botulínica y ya genera curiosidad en las mesas de café salteñas. La promesa es una piel más lisa en la zona íntima, pero los especialistas encienden una luz amarilla sobre sus efectos en la fertilidad.
Hay temas que se hablan en voz baja, entre amigos, cuando la confianza permite dejar de lado ciertos prejuicios. En Salta, donde algunas cuestiones vinculadas con la intimidad masculina siguen rodeadas de pudor, una nueva tendencia estética empieza a despertar curiosidad: el escrotox o scrotox, conocido popularmente como el "planchado" del escroto.
El nombre puede arrancar una sonrisa o un comentario en tono de broma. Pero detrás de esa práctica hay un procedimiento estético concreto: eliminar las arrugas de la bolsa escrotal mediante inyecciones de toxina botulínica, el mismo bótox que desde hace años se usa para suavizar las líneas de expresión del rostro.
La tendencia forma parte de un fenómeno que alcanza cada vez a más hombres, que prestan mayor atención a su apariencia física y se animan a explorar tratamientos en zonas del cuerpo tradicionalmente alejadas de los consultorios de belleza.
Eso no significa que su uso esté extendido. Por el momento no hay estadísticas confiables que permitan saber cuántos hombres recurren al escrotox, ni datos específicos sobre su demanda en Salta.
¿En qué consiste el escrotox y cómo se realiza?
El procedimiento consiste en aplicar pequeñas inyecciones de bótox en la zona escrotal para relajar el músculo dartos, que está debajo de la piel y participa en la contracción y el aspecto arrugado del escroto. Al disminuir esa contracción, la piel se ve más lisa, distendida y suave, mientras que la bolsa escrotal puede quedar más relajada y colgante, lo que genera una sensación visual de mayor volumen.
Se trata, en definitiva, de modificar la apariencia de la piel que recubre los testículos. Es un procedimiento ambulatorio, que no requiere cirugía mayor y que, según los especialistas, puede extenderse alrededor de 45 minutos.
Los efectos son temporales: suelen mantenerse entre tres y seis meses, aunque la duración varía según la persona, la dosis utilizada y la respuesta del organismo.
Menos arrugas, menos sudor y una apariencia más relajada
Uno de los principales argumentos que usan las clínicas para promocionar el escrotox es la posibilidad de conseguir una bolsa escrotal con menos pliegues, sin ese aspecto contraído o de ceño fruncido que aparece naturalmente ante el frío, determinadas situaciones físicas o estímulos del organismo.
Con la relajación muscular, los testículos pueden quedar en una posición más baja y la piel presentar una superficie visualmente más uniforme. Pero la cuestión no termina en las arrugas: otro de los beneficios que promocionan es la disminución de la sudoración excesiva en la zona íntima.
La toxina botulínica también actúa sobre los mecanismos responsables de la transpiración, por lo que su aplicación podría reducir la humedad y, eventualmente, los olores asociados al sudor. De todos modos, los resultados varían y la evidencia científica específica sobre su eficacia estética en el escroto todavía es limitada.
Una cuestión de estética que rompe algunos prejuicios
Durante mucho tiempo, hablar de tratamientos estéticos masculinos estuvo asociado casi exclusivamente al cabello, el rostro o la eliminación de grasa corporal. Las nuevas tendencias, sin embargo, incorporaron otras partes del cuerpo, incluso las más íntimas.
El escrotox aparece en ese escenario como una alternativa que genera curiosidad, bromas y también interrogantes. En las charlas entre hombres el asunto puede surgir con cierta picardía, pero también refleja un cambio en la manera de entender el cuidado personal. Lo que antes parecía reservado exclusivamente a las mujeres hoy forma parte de un mercado estético que también busca captar al público masculino, al menos en las grandes ciudades.
La búsqueda de una apariencia más joven, el deseo de sentirse cómodo con el propio cuerpo y la intención de mejorar determinados aspectos físicos son algunos de los motivos que pueden llevar a considerar este tipo de tratamientos.
No obstante, hay que tener en cuenta que el escrotox responde principalmente a una finalidad estética y no a una necesidad médica. Existen investigaciones sobre otros usos terapéuticos de la toxina botulínica en pacientes con determinadas afecciones escrotales, pero esas aplicaciones no deben confundirse con el rejuvenecimiento genital.
Los riesgos del escrotox: qué puede pasar con la fertilidad
Más allá de los resultados que se promocionan, los especialistas advierten que la aplicación de bótox en la región genital masculina requiere especial precaución. Uno de los principales interrogantes está relacionado con la regulación natural de la temperatura de los testículos, un mecanismo fundamental para la producción de espermatozoides.
Los músculos de la región escrotal cumplen una función importante: permiten acercar o alejar los testículos del cuerpo y modificar las características de la piel para colaborar con el equilibrio térmico. Al alterar temporalmente esa actividad muscular, el escrotox podría modificar ese mecanismo y generar consecuencias sobre la función reproductiva.
Una revisión científica publicada en 2026, que analizó investigaciones en animales y estudios clínicos en humanos, concluyó que todavía no existe evidencia suficiente para establecer la seguridad del procedimiento sobre la fertilidad masculina.
Algunos experimentos en animales identificaron alteraciones en la producción de espermatozoides con determinadas dosis y sitios de aplicación, aunque esos resultados no permiten afirmar que el mismo efecto ocurra en los hombres. Los estudios clínicos disponibles tampoco evaluaron adecuadamente los resultados reproductivos a largo plazo. Por eso, especialmente en hombres que desean tener hijos, resulta fundamental una evaluación médica antes de considerar el tratamiento.
Antes de decidirse, consultar con un urólogo
Que el procedimiento sea ambulatorio y no requiera cirugía mayor no significa que esté libre de riesgos. Además de las dudas sobre sus posibles efectos reproductivos, cualquier intervención mediante inyecciones puede provocar molestias, hematomas, infecciones o reacciones no deseadas.
Por esa razón, la recomendación es consultar previamente con un urólogo o un profesional médico especializado, que pueda evaluar las condiciones particulares de cada paciente y explicar los beneficios esperados, las limitaciones y los riesgos.
El escrotox podrá despertar curiosidad y convertirse en tema de conversación entre amigos, incluso en esas mesas de café salteñas. En definitiva, aunque la promesa sea la de tener menos arrugas y una imagen más rejuvenecida, la salud reproductiva merece bastante más atención que cualquier tendencia de belleza.
Lifting escrotal
En el camino del rejuvenecimiento íntimo masculino también existe la escrotoplastia, conocida como lifting escrotal, reducción escrotal o estiramiento del escroto. Es un procedimiento de cirugía plástica para reducir el tamaño del escroto y reposicionarlo, de manera que se devuelve tanto su apariencia original como su función de mantener la temperatura adecuada de los testículos.