La sesión se cayó y la obra de la ruta 9 quedó en suspenso. Lo que más preocupa a los vecinos no es el asfalto: los cuestionamientos apuntan a otras obras que siguen sin llegar a los barrios.
La sesión que la Legislatura de Jujuy tenía prevista para este jueves quedó sin efecto y el proyecto de financiamiento para la travesía urbana de la ruta nacional 9 quedó en el aire. El diputado Carlos Haquim contó que varios legisladores todavía no tienen la información suficiente y que incluso reclamaron la presencia de funcionarios para despejar dudas.
En diálogo con Despertar 630, el legislador detalló que la suspensión se avisó el miércoles, después de que algunos diputados adelantaran que no iban a poder asistir por actividades ya agendadas. A eso se sumó otra incógnita: tampoco había seguridad de que el proyecto llegara al recinto, por las diferencias de criterio que conviven dentro de la Cámara.
"Algunos estaban pidiendo más información, presencia del funcionario para explicar algunas cuestiones", resumió Haquim.
Las dudas sobre la inversión
El diputado no se limitó a describir el trámite: también cuestionó el destino de los fondos. Para él, hay otras obras de infraestructura en la provincia que deberían resolverse primero.
"Hay en la provincia muchísimas cosas que se podrían hacer con esta plata en lo que es infraestructura y que van directamente a solucionar el problema a la gente", planteó.
En esa lista mencionó el agua, las cloacas, el cordón cuneta y la pavimentación de distintos barrios. Y graficó las consecuencias de esas carencias con una imagen que le contaron las propias familias: "Las mamás contaban que tenían que volver a las zapatillas, los zapatitos con bolsas de nylon porque salen de su casa directamente al barro".
Para el legislador, se trata de trabajos de menor escala pero con un efecto inmediato en la vida diaria de los vecinos, tanto de la capital como del interior.
El monto, los tres años y la continuidad política
Otro de los reparos que expuso Haquim tiene que ver con el precio del proyecto. "Hay otro que sostiene que el monto es muy elevado y que no se ha logrado hasta el día de hoy el tema de los precios, de la inflación", explicó.
A eso le sumó la preocupación por el tiempo de ejecución: una obra de tres años en una zona de circulación clave podría complicar la vida cotidiana, y recordó que hubo trabajos viales anteriores que se estiraron demasiado.
El escenario político también mete ruido. "Algunos creen que puede haber cambio político y no saben a ciencia cierta si los que se hacen cargo van a continuar con la obra o si van a dejar toda la plata para pagarla", sostuvo.
Qué puede pasar con el proyecto
Pese a las objeciones, Haquim reconoció que el sector mayoritario de la Legislatura habría resuelto avanzar con la iniciativa. El problema es el calendario: las sesiones ordinarias terminan el 30 de noviembre y el margen para discutirla es corto.
"Son todas cosas que uno mira desde las generalidades de las expresiones que hay en la Legislatura", cerró.

