Se expande el control facial en hospitales: ¿qué pasa con la privacidad del personal?
El control facial ya se aplica en cinco hospitales del Alto Valle. ¿Qué pasa con los datos del personal? Los sindicatos ya protestaron y el ministro salió a responder.
El sistema de control facial para registrar la asistencia del personal de Salud Pública, que arrancó a fines de julio en San Antonio Oeste y en la administración central del Ministerio, ahora se está implementando en cinco hospitales del Alto Valle. La medida, que busca ordenar los recursos humanos, ya genera debate por la protección de datos personales.
¿Dónde se está aplicando?
Según confirmó el ministro Demetrio Thalasselis a Diario RÍO NEGRO, el trabajo técnico para cargar los datos del personal ya está en marcha en los hospitales de Cipolletti, Cinco Saltos, Catriel, Fernández Oro y Allen.
La idea del Gobierno es tener todos los hospitales cubiertos con este sistema entre julio y agosto, pero los planes sufrieron una demora. Thalasselis se mostró confiado en que en cuatro semanas se podrá completar la implementación en todos los centros de salud.
¿Qué dice el ministro sobre la privacidad?
El ministro fue tajante al afirmar que el sistema busca “ordenar administrativamente los recursos humanos” y descartó que tenga acceso a la georeferencia de cada persona o que se puedan utilizar datos biométricos para otros fines.
Sin embargo, los sindicatos ATE y Asspur ya salieron a criticar la medida. Advierten que no se pidió un consentimiento expreso para recolectar datos biométricos, lo que podría afectar la Protección de Datos Personales. El ministro rechazó estas acusaciones de plano.
¿Quién provee el sistema?
La tecnología es de la empresa Airata, que fue contratada por la estatal Altec. Este es un dato clave, ya que la implementación en el sistema público de salud genera expectativas y también dudas sobre el manejo de la información.
Además, llegan nuevos pagos por función
En paralelo, Salud comenzó a aplicar el pago por función para directores de hospitales, jefes de departamentos y directores de áreas en los centros de salud, con un tope máximo de 2,5 millones de pesos. Este adicional busca suplir las horas extras.
También se extiende, con un máximo de 2 millones de pesos, el aporte por “función crítica” para médicos de centros de atención primaria de alta demanda y que requieran ampliación horaria.