Se escondió en un barco durante 7 días sin agua ni comida: la historia del joven que llegó a la Argentina y ahora busca a Messi
¿Qué harías por cambiar tu destino? Alpha Koroma se escondió 7 días en un barco para llegar a la Argentina. Su historia te va a emocionar.
A los 17 años, Alpha Koroma se ocultó en una embarcación en Sierra Leona y sobrevivió una semana en condiciones extremas. Hoy, con 21 años, vive en Rosario, termina la secundaria y sueña con conocer a su ídolo.
En 2022, Alpha Koroma tomó una decisión que le cambió la vida. Sin nada que perder, se escondió en un barco en el puerto de Freetown, Sierra Leona, y viajó oculto durante siete días, sin comida ni agua. Cuando ya no pudo más, salió de su escondite y se entregó a la tripulación. “Era la única manera”, confesó.
Una infancia marcada por la pérdida
Alpha perdió a su papá y a una hermana cuando tenía solo nueve años. En su cultura, el hijo mayor debe asumir el rol del padre. “Me tocó hacerme cargo”, recordó. Trabajó en la calle, juntó cartones y transportó mercadería para ayudar a su familia.
Un día, mientras trabajaba en el puerto descargando un barco turco, vio la oportunidad de escapar. “Lo único que pensé fue: ‘¿cómo aprovecho este barco para irme? Acá no tengo opción’”, contó.
Los siete días más largos de su vida
Alpha se cubrió con cemento roto para camuflarse y logró subir al barco sin ser visto. Permaneció escondido en la estructura de una grúa, en posición fetal, durante una semana. “Revisaron el barco con linternas, pero no me encontraron porque estaba completamente cubierto de suciedad”, explicó.
Sin agua ni comida, comenzó a deshidratarse. “Me sentía muy mareado. Pensaba: ‘Si Jesús ayunó 40 días, yo también puedo aguantar’”, relató. Cuando ya no pudo más, salió y se entregó. Los tripulantes lo asistieron, le dieron ropa limpia y cinco litros de agua. “Me tomé todo”, dijo.
Llegada a la Argentina
El barco atracó en Puerto General San Martín, Santa Fe. Alpha fue recibido por autoridades migratorias y pudo ingresar legalmente. “Se me salió una lágrima cuando me dieron la bienvenida”, recordó. Luego fue trasladado a un centro de menores en Rosario, donde conoció a Delia, una voluntaria de la Casa de África que lo ayudó con sus papeles y estudios.
Hoy, Alpha termina la secundaria en la Universidad Nacional de Rosario y trabaja en bares y comercios. Sus grandes sueños son participar en Gran Hermano y conocer a Lionel Messi. “Estoy teniendo la vida que soñaba”, aseguró.
Pero su mayor deseo es reencontrarse con su familia. “Si consigo un buen trabajo, quiero traerlos acá. Los extraño”, expresó.