Se escondió en el monte para no caer, pero un detalle lo delató a 300 metros
Llevaba más de cuatro meses escondido y creía que el monte lo iba a proteger. Pero cuando los policías empezaron a cerrar el cerco, corrió 300 metros más... y terminó acorralado en un lugar impensado.
Un joven de 21 años que llevaba más de cuatro meses prófugo de la Justicia fue capturado este martes en una zona de monte de la Capital, tras un rastrillaje que puso fin a una búsqueda que se extendía desde junio. Tenía dos órdenes de captura y detención vigentes desde el 9 de junio pasado por una causa de lesiones graves.
Desde esa fecha, un equipo de la Comisaría Quince venía desplegando tareas investigativas, entrevistas reservadas y recorridos preventivos en distintos puntos de la jurisdicción. El trabajo silencioso terminó por dar sus frutos con información aportada por fuentes reservadas.
El rastrillaje en el monte
Con esos datos en mano, los efectivos llegaron hasta un sector de monte ubicado detrás del Barrio Ampliación San Miguel, en la Capital. Allí, en las inmediaciones de un arroyo, encontraron al prófugo.
El joven intentó escapar internándose aún más en la vegetación, pero fue alcanzado unos 300 metros más adelante, en el fondo de una vivienda de construcción precaria del Barrio Francisco I, según informó la fuerza.
Qué dispuso la Justicia
Las autoridades de la Unidad Fiscal de Homicidios de la I Nominación ordenaron la detención del joven por la causa de lesiones graves. En tanto, se aguarda la confirmación de distintas autoridades judiciales por otras causas de homicidio y lesiones graves en las que también está imputado.
El procedimiento fue dirigido por el jefe de la dependencia policial, comisario Nicolás Marchant, y supervisado por el jefe de la Unidad Regional Capital, comisario general Eduardo Luna.