Se durmieron sin saber que el humo ya estaba adentro: el incendio que dejó a una familia de Río Gallegos sin nada
Paula y su familia dormían en el barrio Evita cuando el fuego ya estaba dentro de la casa. Fueron los vecinos los que dieron el alerta, pero no todo se pudo salvar. Hoy necesitan colchones, ropa y alimentos para volver a empezar.
Un incendio se desató en la madrugada en una vivienda del barrio Evita de Río Gallegos y dejó a una familia con pérdidas materiales casi totales. El fuego comenzó cerca de la 1 de la mañana en la casa de Ábalos 1527, donde viven Paula, su padre Andrés y sus tres hijos. No hubo personas heridas.
Según relató Paula en el móvil de La Opinión Austral, el siniestro se habría originado por un cortocircuito. La familia no advirtió lo que pasaba hasta que los vecinos dieron el alerta.
El aviso que llegó desde la calle
Los chicos dormían en la parte delantera de la vivienda cuando el fuego avanzaba. El humo no fue percibido por la familia, que reaccionó recién cuando los vecinos golpearon y avisaron lo que ocurría.
Paula también contó que pudieron sacar a sus animales y destacó la reacción inmediata de quienes viven en las inmediaciones. “Los vecinos que vieron todo cómo se estaba prendiendo todo porque no nos hubiéramos dado cuenta”, señaló.
La mujer agradeció la colaboración de vecinos, de personas que ayudaron a trasladar elementos y de miembros de una iglesia.
Lo que quedó tras las llamas
El incendio dejó daños importantes en la vivienda y la familia perdió buena parte de sus pertenencias. El espacio que ocupaba Andrés, el padre de Paula, también resultó afectado.
“Mi papá también él perdió casi todo su casita. Solamente tenía sus herramienta y toda su habitación completa”, relató.
Entre los elementos que necesitan figuran colchones, ropa de cama, alimentos, ropa y calzado. Por ahora, la familia permanece en el barrio San Benito mientras intenta recuperar las condiciones para volver.
Sin gas ni luz: el paso que falta
A las pérdidas materiales se sumó la interrupción de los servicios. Después del siniestro se retiró el medidor de gas y Paula debe contratar a un gasista matriculado para revisar la instalación antes de pedir la reconexión.
“Me sacaron el medidor y me dieron cinco días por seguridad para que me vuelvan a poner. Yo tengo que conseguir un matriculado para que me vuelvan a conectar el gas. Y hoy no tengo ni gas ni luz”, explicó.
La intervención del profesional determinará si las instalaciones sufrieron daños y permitirá avanzar con el restablecimiento del servicio.
Cómo colaborar
Paula pidió ayuda a la comunidad de Río Gallegos para atravesar los próximos días. La prioridad son los elementos básicos que se perdieron durante el incendio.
“Ahora necesitamos más que nada colchones para ver de estos días estar en el San Benito hasta poder colocar el gas, poner la luz y poder por lo menos habilitar la primera vivienda que es lo único que nos quedó y volver a empezar”, expresó.
Quienes quieran colaborar pueden acercar donaciones a Ábalos 1527, barrio Evita. También se indicó la necesidad de ropa y calzado para los integrantes de la familia.
El incendio no dejó personas lesionadas. El cortocircuito fue señalado por Paula como el origen del fuego, mientras que las circunstancias del siniestro quedaron bajo investigación.