Esta tarde el Concejo de Santa Rosa abre sus puertas para presentar un libro que reúne las historias más insólitas del fútbol pampeano: la de los tres jugadores que se hicieron pasar por brasileños para seguir una gira y la del intendente que se llevó la pelota para evitar un penal. Hay una foto de tapa que ya es leyenda.
Esta tarde, desde las 19:45, el recinto del Concejo Deliberante de Santa Rosa abre sus puertas para recibir “La gambeta loca”, el libro que Mario Vega y Jorge “Madera” Kalinger escribieron sobre anécdotas e historias del fútbol argentino. La obra, impresa por la Editorial 7 Sellos, nació de manera inesperada: todo empezó con una charla en el programa radial “La Pelota”, que lleva tres décadas al aire en Radio Noticias.
La presentación estará conducida por el periodista Juan Carlos Carassay. Entre los oradores estará Claudio Dezeo, autor del prólogo, y habrá un cierre musical a cargo del grupo folclórico Los Caldenes. Además, los asistentes podrán participar de una degustación de vinos pampeanos guiada por el sommelier Facundo Blanco.
La foto que lo dice todo
La tapa del libro muestra a un hombre de espaldas, arrodillado en una capilla, con una pelota a su lado. La imagen no es casual: retrata a Francisco Conchez, dirigente de Alvear FBC, en plena final del torneo Provincial que su equipo disputaba en la cancha de All Boys.
Cuando el partido entraba en sus últimos minutos, el local empató la serie y todo se definió por penales. Fue entonces cuando a Conchez se le ocurrió salir a buscar una capilla cercana para pedir por sus colores. Mientras seguía la tanda desde el celular, rezaba. Su equipo ganó la definición y se quedó con el torneo. Cosas que pasan en el fútbol.
La frase de la contratapa resume ese espíritu: “en el templo del fútbol, la pelota, una gambeta, un caño, un penal decisivo, el milagro de cada domingo...”.
De brasileños y penales imposibles
Entre las casi 300 páginas del libro aparecen historias desopilantes. Una de ellas cuenta cómo tres jugadores pampeanos se “disfrazaron” de brasileños para poder continuar una gira por la Patagonia con el Botafogo. El equipo había perdido tres futbolistas por lesión en Santa Rosa y necesitaba reemplazos para seguir viaje hacia el sur, así que hizo pasar a los tres pampeanos por cariocas.
Otra anécdota registra el día en que, en una localidad del interior de La Pampa, el intendente del pueblo impidió que se ejecutara un penal contra su equipo y se llevó la pelota ante el estupor de los presentes.
Muchas de estas situaciones, claro, fueron inventadas por el imaginario popular. Otras son reales. Todas demuestran que el fútbol es un territorio donde cualquier cosa puede suceder.