Se derrumbó el precio de la frutilla en Jujuy: cuánto cuesta el kilo y cuándo volverá a bajar
¿Pensabas que ya no ibas a poder comer frutillas? El kilo bajó a $10.000 y los productores anticipan cuándo será la próxima rebaja.
Después de semanas con valores prohibitivos, el kilo de frutilla cayó un 50% en Jujuy y los productores anticipan una nueva rebaja para agosto. La noticia alivia el bolsillo de los vecinos que ya empiezan a llenar sus bolsones.
La fruta más deseada del invierno finalmente llegó a las verdulerías con un precio que invita a comprar. En el Mercado de Abasto de la capital jujeña, el kilo se consigue desde $10.000, una cifra muy distante de los $18.000 o $20.000 que se pagaban a mediados de junio por la escasez de producción local.
El desplome se debe a la entrada de las primeras cosechas de los valles, que duplicaron la oferta en los mostradores. Sin embargo, el precio no es uniforme en toda la ciudad: en Chijra ronda los $12.000, mientras que en Los Perales trepa hasta $16.000 por costos de logística y alquileres.
¿Por qué bajó tanto?
Juan Carlos Marcelo, productor de Perico, explicó que la baja responde al ciclo natural de la cosecha. “Comenzamos a producir a mediados de junio y ahora ya está saliendo un poco más de fruta”, señaló. Las heladas intensas obligaron a cubrir las plantas con tela térmica para evitar que el termómetro bajara de los tres grados bajo cero, pero el esfuerzo valió la pena.
El productor también dio un consejo para elegir las mejores frutillas: “Hay que fijarse que tengan un brillo intenso; si está opaca o muy oscura, es porque lleva varios días cosechada y guardada en cámara”.
¿Cuándo será la próxima baja?
Las buenas noticias no terminan ahí. Desde el sector productivo de Perico —donde hoy hay entre 60 y 80 hectáreas dedicadas a este cultivo— adelantaron que se espera otra baja importante durante la primera semana de agosto. En esa fecha comenzará a ingresar con fuerza la producción masiva de Tucumán, lo que inundará el mercado regional y terminará de acomodar los precios.
Así, las frutillas jujeñas podrían quedarse en la provincia a un valor mucho más accesible, permitiendo que nadie se quede con las ganas de llevar un bolsón a casa.