Se concentraron frente a la Ciudad Judicial de Comodoro y lanzaron un fuerte reclamo
¿Qué pasó en la Ciudad Judicial de Comodoro? Familias con causas trabadas se reunieron para exigir respuestas. Historias de dolor y reclamos que no pueden esperar más.
Un grupo de familiares con causas penales y conflictos que se arrastran durante años se plantó este jueves desde las 13:30 frente a la Ciudad Judicial de Comodoro Rivadavia. El motivo: exigir respuestas, avances en las investigaciones y que los expedientes dejen de dormir en los cajones.
La convocatoria fue impulsada por Noelia Alderete, mamá de Gonzalo Güenchur, con la idea de nuclear a todas aquellas personas que se sienten desoídas por el sistema judicial. La respuesta superó las expectativas y, a lo largo de la jornada, las historias personales coparon el centro de la escena.
Uno tras otro, los presentes tomaron el micrófono para visibilizar sus casos. Los reclamos apuntaron, sobre todo, a la lentitud de los procesos, la falta de información y la imposibilidad de entrevistarse con los funcionarios a cargo.
La denuncia de María Virginia Valderrey
Una de las voces más fuertes fue la de María Virginia Valderrey, hija de la médica Di Sarli. Ella denunció el presunto uso de sellos falsos de su madre fallecida en documentación y facturaciones hospitalarias. Según su relato, la única respuesta que obtuvo fueron dos archivos de la causa, y aunque después se autorizó el desarchivo, siente que no se investigó en serio.
“Lo que quiero recalcar es que acá no se investigó, no hubo cruce de información”, disparó. Y agregó que todavía conserva una prueba clave: un sello que, según su denuncia, se usó sin autorización de su madre. Asegura que el Hospital Regional reconoció que ese sello se utilizó durante unos diez años.
“Es completamente ridículo que yo tenga una de las pruebas todavía en mi poder y que no me la haya pedido la fiscal”, sostuvo Valderrey, visiblemente molesta. También reclamó que no se hayan tomado otras medidas, como pedir una trazabilidad en el Hospital Regional, y señaló que hay más de diez personas mencionadas en la documentación que todavía no fueron citadas a declarar.
La mujer vinculó este reclamo con la muerte de su madre. Contó que la médica se descompuso en su casa y luego apareció sin vida, pero que no se hizo una investigación que ella considere suficiente. La profesional que atendió a su madre nunca fue llamada a declarar, y tampoco recibió respuestas sobre otras medidas solicitadas.
“Yo, lamentablemente hoy sí ya estoy casi segura que no voy a recibir una respuesta por parte de la justicia nunca”, expresó. Y concluyó: “Acá en Comodoro no vamos a encontrar una respuesta, es lo real”.
Laura Leiva y la angustia de no ver a su hijo
Laura Leiva llegó con una historia familiar desgarradora. Después de su separación y de una serie de denuncias que ella considera falsas, hace dos años que no puede ver a su hijo Lautaro. Vive pidiendo audiencias y un psicólogo para el nene, pero siente que nadie la escucha.
“Yo hace dos años que no veo a mi hijo, vivo pidiendo audiencia, vivo pidiendo un psicólogo para mi hijo”, manifestó. Mientras tanto, el tiempo pasa y ella se pierde momentos irrepetibles: “La vida pasa, mi hijo se graduó de jardín, yo no lo vi. Empezó primer grado, yo no lo vi. Se le cayó su primer diente y yo no lo vi”, expresó con dolor.
Leiva presentó una carpeta con expedientes y pedidos dirigidos a la jueza, y reclama que su situación sea revisada de manera integral. “Lo más que quiero es que la justicia, si bien a mí no me regale nada, pero que abra mi expediente y que miren todo un juez, un juez que abra todo el expediente y que mire desde el principio hasta ahora”, pidió. Su anhelo es recuperar el vínculo con su hijo: “Yo necesito que mi hijo esté conmigo. Necesito estar con él”.
El reclamo de otras familias
René Villarroel, hermano de Nino Villarroel, también alzó la voz. Dijo que las familias no solo quieren resultados, sino también poder hablar directamente con los funcionarios que manejan los expedientes. “Nos deben una entrevista, nos deben una situación que nosotros podamos explicarles a ellos de cómo y por qué ellos ahora en este momento están sentados ahí y para nosotros no nos da un resultado”, manifestó. Y remarcó el desgaste: “Nosotros estamos sufriendo a pesar de toda esta situación”.
Jessica Schwab, hermana de Valeria Schwab, se sumó al reclamo. Contó que una pericia sobre la ropa de su hermana tardó siete meses, que el ADN también demoró demasiado y que hubo problemas con la preservación del teléfono celular de la víctima. “Entonces son muchos interrogantes, muchas falencias desde el minuto uno”, señaló. Y reclamó que se investiguen todas las hipótesis y que los responsables se pongan a trabajar: “Entonces creo yo que se tienen que sentar a trabajar”.
“Estamos acá para reclamar justicia más que nada. Estamos para pedir justicia y celeridad en todos los casos”, afirmó Schwab, resumiendo el espíritu de la concentración.